|
11.-
INSTRUCTIVO DE DISEÑO
11.1.
INTRODUCCIÓN
11.1.1.
Generalidades
El
problema de la seguridad vial es sin duda uno de los aspectos
más difíciles de tratar en la evaluación
de proyectos de transporte carretero. Esta dificultad es
caracterizada por sistemas de evaluación de costos
y beneficios imprecisos y sujetos a muchas estimaciones
de tipo subjetivo, que normalmente no permiten reflejar
la verdadera dimensión del problema.
Por
su parte, los beneficios que se pueden obtener luego de
la implementación de mejoramientos en la seguridad
vial, son generalmente imperceptibles como efecto inmediato
y muchas veces dependen de la aplicación de acciones
complementarias en otras áreas. Con esto, resulta
evidente que la única forma de evaluar positivamente
una intervención en seguridad vial, estará
reflejada en estadísticas más favorables de
largo plazo, como pueden ser las tendencias a la disminución
de las fatalidades o de la gravedad de los accidentes.
La
implementación de medidas de seguridad vial abarca
también campos de acción muy diferentes a
los propios de esta materia. Las medidas adoptadas en legislación,
educación, fiscalización, servicios de urgencia
e infraestructura vial, por mencionar algunas, deben ser
adecuadas y complementarias entre sí, para maximizar
los resultados.
11.1.2.
Alcance y Objetivos
En
el presente documento se aborda, mediante formato de Instructivo,
uno de los aspectos importantes de la seguridad vial, como
es el tratamiento de elementos de contención, específicamente
el diseño de barreras, terminales, amortiguadores
de impacto y rampas de escape.
El
objetivo de este Instructivo es, primero definir los requerimientos
de los sistemas de contención que deben implementarse
en el país, considerando para ello el conocimiento
y análisis de la información y experiencia
que contiene el informe Desarrollo del Instructivo
para Proyectos de Contención Vial de la Unidad
de Seguridad Vial de la Dirección de Vialidad y,
segundo, proveer al proyectista un procedimiento de diseño
que conduzca a la elección de dispositivos seguros
y económicos.
Para
la correcta aplicación de las pautas y procedimientos
aquí indicados, es recomendable que el proyectista
conozca y entienda el contexto y contenido de las materias
incluidas en el informe mencionado, ya que muchos de los
conceptos, definiciones y temas tratados en dicho informe
conforman la base de los criterios de diseño definidos
en el presente Instructivo.
La
organización del documento comienza con la definición,
según funcionalidad y rendimiento de contención,
de las tipologías o sistemas que han sido considerados
para su utilización en Chile y la definición
de los requisitos que deberán cumplir, contemplando
para ello una clasificación relacionada principalmente
con las características de contención de estos
elementos.
En
segundo término, se entrega una guía para
la selección de los dispositivos, para lo cual es
necesario conocer la demanda por estos elementos, lo que
implica definir diversos parámetros, como por ejemplo:
condiciones del lugar, velocidad de diseño del sector,
tipo o estándar de la vía, etc. En el caso
de rampas de escape se entrega un procedimiento para su
diseño.
Luego,
se proveen criterios para determinar el emplazamiento o
ubicación de los elementos en la vía, de acuerdo
a las situaciones o condiciones del lugar. En este aspecto
se entregan recomendaciones de instalación lateral,
longitudinal, altura, disposición de elementos terminales,
disposición de amortiguadores de impacto, etc.
Finalmente,
se incluye una lista con algunos sistemas existentes ensayados
en EE.UU. y Europa, que clasifican según los requisitos
mínimos especificados para ser usados en Chile, además
de sus respectivas láminas o planos de detalle. Junto
con lo anterior, se ha incorporado una clasificación
provisoria de los principales dispositivos que actualmente
se comercializan en el país, la cual debe ser verificada
o rectificada una vez que se disponga de resultados de ensayos
de impacto real.
11.2.
CLASIFICACIÓN DE LOS SISTEMAS DE CONTENCIÓN
Los
criterios establecidos en estas recomendaciones respecto
a la selección de elementos de contención,
se refieren fundamentalmente a la funcionalidad de éstos
y a su nivel de contención.
11.2.1.
Clasificación según su Función
Los
sistemas de contención de vehículos se clasifican
de acuerdo a su función en:
-
Barreras de Seguridad: Comprenden las barreras longitudinales
laterales y centrales y, las barreras o pretiles de puentes
y viaductos.
-
Terminales de Barrera: Involucran los elementos
terminales de una barrera longitudinal, no catalogados
como amortiguador de impacto.
-
Amortiguadores de Impacto: Comprenden los sistemas
amortiguadores de impacto frontales, con o sin capacidad
de redireccionamiento.
-
Rampas de Escape: Corresponden a los sistemas de
detención de vehículos pesados, específicamente
a lechos de frenado ubicados en los costados de las rutas.
11.2.1.1.
Barreras de Seguridad
Dentro
del ámbito de barreras de seguridad se definen los
siguientes tipos:
-
Definitivas y provisorias.
-
Rígidas, semirígidas o flexibles.
-
Simples (pueden ser impactadas solo por un lado) o dobles
(pueden ser impactadas por ambos lados).
-
Metálicas, de hormigón, mixtas u otras.
En la siguiente tabla se muestra un resumen de las principales
tipologías de barreras, desagregadas de acuerdo a
sus características de rigidez.
TABLA
11.2.1.1 Principales Tipologías de Barreras
| Sistema |
Tipologías
Principales |
Separación
entre Postes |
Rendimiento
Esperado de Contención |
Rango
de Deflexión |
Emplazamiento
Típico |
| Rígido |
Perfil
de Hormigón Tipo F o Perfil New Jersey |
--- |
Vehículos
livianos y medianos a velocidad alta. |
0
0.5 m |
Puentes,
medianas de ancho reducido, protección de obstáculos
con riesgo de accidente grave al usuario y terceros. |
| Muro
de Hormigón Vertical |
Vehículos
pesados a velocidad media. |
| Semi-Rígido
|
Perfil W o Doble Onda, Poste Rígido
con Separador.
|
1
2 m |
Vehículos
livianos a velocidad alta. |
0.5
1.5 m |
Bordes
de plataforma junto a terraplenes, aproximación
a puentes, protección de obstáculos, medianas
de ancho mayor a 4 m. |
| Vehículos
medianos a velocidad media. |
| Perfil
de Acero Revestido en madera. |
2
- 4 m |
Vehículos
livianos a velocidad alta. |
1.0
2.0 m |
Bordes
de plataforma en parques nacionales, reservas naturales
y, en general, en rutas de atractivo paisajístico. |
| Perfil
Triple Onda, Poste Rígido con Separador. |
1.33
2 m |
Vehículos
livianos y medianos a velocidad alta. |
0.5
1.0 m |
Aproximación
a puentes, protección de obstáculos cercanos
a la calzada, medianas de ancho mayor a 2 m. |
| Vehículos
pesados a velocidad baja. |
| Flexible
|
Cable
de Acero Triple, Poste Débil. |
3
5 m |
Vehículos
livianos a velocidad media a alta. |
2.5
3.5 m |
Medianas
planas y bordes de plataforma donde se disponga del
espacio suficiente para la deflexión del sistema
(no se recomienda para zonas con curvas de radio bajo). |
| Cable
de Acero Cuádruple, Poste Intermedio. |
1
- 3.2 m |
Vehículos
livianos a velocidad media a alta. |
1.0
- 2.4 m |
Medianas
planas y bordes de plataforma donde se disponga del espacio
suficiente para la deflexión del sistema. |
| Perfil
W o Doble Onda, Poste Débil. |
4
m |
Vehículos livianos a velocidad media a alta.
|
2.0
3.0 m |
Medianas
planas y bordes de plataforma donde se disponga del
espacio suficiente para la deflexión del sistema,
medianas amplias donde se quiera evitar el giro de vehículos. |
|
Perfil Triple Onda Simple, Poste Débil.
|
4
m |
Vehículos
livianos a velocidad alta. |
1.0
2.0 m |
Bordes
de plataforma (curvas horizontales). |
11.2.1.2. Terminales de Barrera
Se
definen los siguientes tipos de terminales de barrera:
-
Abatidos y enterrados.
-
Empotrados en taludes de corte.
-
Atenuadores de impacto (extrusor u otro).
11.2.1.3.
Amortiguadores de Impacto
Dentro
de los amortiguadores de impacto se definen las siguientes
tipologías:
-
Móviles o fijos.
-
Con o sin capacidad de redireccionamiento.
11.2.1.4.
Rampas de Escape
Dentro
de las Rampas de Escape se definen las siguientes familias:
-
Lecho de Frenado
-
Rampa gravitacional
11.2.2.
Clasificación según su Rendimiento
El
objetivo principal de un sistema de contención es
contener y, en algunos casos, redireccionar vehículos
fuera de control. Basados en esta premisa, se han clasificado
los sistemas a utilizar en el país, de acuerdo a
sus requisitos de contención según lo siguiente:
11.2.2.1.
Barreras de Seguridad
Se
definen para Chile cinco (5) niveles de clasificación
de acuerdo al rendimiento de contención de las barreras
de seguridad. Estos niveles reflejan de alguna manera las
principales características del parque automotriz
y condiciones de operación en los caminos del país
y, se relacionan con los tres factores más relevantes
que inciden en un ensaye para medir el rendimiento de una
barrera: masa del vehículo, ángulo y velocidad
de impacto.
En
la tabla 11.2.2.1.a siguiente se entregan los requisitos
mínimos de ensayo establecidos para los cinco niveles
definidos.
TABLA
11.2.2.1.a Sistema de Clasificación de Barreras
| Clasificación
Chilena |
Nivel |
Descripción |
Requisitos
Mínimos de Ensayo |
| Angulo
()º |
Masa
Kg. |
Velocidad
Km/h |
Energía
Asociada (KN m) |
| BCH
1 |
Básico |
Auto
o camioneta a mediana velocidad. |
20 |
1500 |
70 |
33 |
| BCH
2 |
Liviano |
Auto
o camioneta a alta velocidad. |
20 |
1500 |
100 |
68 |
| BCH
- 3 |
Medio |
Bus
pequeño a mediana velocidad. |
15 |
8000 |
70 |
101 |
| BCH
4 |
Medio
Superior |
Bus
grande o camión pequeño a mediana velocidad.
|
15 |
13000 |
70 |
165 |
| BCH
5 |
Superior |
Camión
grande a mediana velocidad. |
15 |
36000 |
65 |
393
|
| |
|
Tolerancia
(1) |
-
1 |
-10% |
-5 |
-15%
|
(1)
Cuando más de un parámetro (ángulo, masa
o velocidad) esté por debajo del requerimiento, pero
dentro de la tolerancia, se debe verificar la tolerancia compuesta
a través de la Energía Asociada E. La Energía
Asociada corresponde a la energía cinética
del móvil asociada a los parámetros mínimos
definidos y esta dada por la siguiente expresión:
E = ½ mv 2
Dónde: m = Masa del vehículo; v = Velocidad
de la componente ortogonal al dispositivo.
Los
requisitos mínimos de ensayo de los sistemas a utilizar
deben ser verificados a través de ensayos de impacto
real. Las normativas vigentes en EE.UU. y Europa para realizar
estos ensayos son el Reporte 350 de la NCHRP y la Norma
EN-1317, respectivamente.
En
la siguiente tabla se muestran los niveles definidos en
los dos procedimientos de ensayo mencionados, que cumplen
con los distintos niveles definidos en la clasificación
chilena:
TABLA
11.2.2.1.b Relación entre Sistema de Clasificación
de Barreras y Niveles definidos en Normativa de E.E.U.U. y
Europa
| Clasificación
Chilena |
Reporte
350 |
Norma
EN-1317 |
| BCH
1 |
TL2 |
N1 |
| BCH
2 |
TL3 |
N2 |
| BCH
3 |
TL4 |
H1 |
| BCH
4 |
TL5,
TL6 |
H2,
H3, H4a |
| BCH
5 |
TL5,
TL6 |
H
4 b |
En
el punto 11.5 de este capítulo se entrega un listado
con los sistemas, que de acuerdo a los antecedentes disponibles,
cumplen con los requisitos definidos en la clasificación
chilena y, por lo tanto, pueden ser usados en los diseños
a implantar en adelante.
Los
dispositivos incluidos en la lista corresponden, fundamentalmente,
a diseños de la AASHTO y del Catálogo de Sistemas
de Contención español, ensayados en EE.UU
y Europa, respectivamente.
La
lista entregada está abierta a la incorporación
de otros elementos, cuyo nivel de contención esté
verificado por ensayos de impacto real debidamente certificados.
La Dirección de Vialidad, con los antecedentes pertinentes,
clasificará cada elemento de acuerdo a los requisitos
mínimos exigidos en la Tabla 11.2.2.1.a del presente
documento.
11.2.2.2.
Terminales de Barrera
Para
los terminales de barrera se han definido tres (3) niveles,
según se resume en la siguiente tabla:
TABLA
11.2.2.2 Sistema de Clasificación de Terminales
| Clasificación
Chilena |
Descripción |
| TCH
1 |
Abatido
y enterrado |
| TCH
2 |
Empotrado
en talud de corte |
| TCH
3 |
Atenuador
de impacto |
Notas: - Los terminales clasificados TCH 1 y TCH
2 deben presentar una geometría de acuerdo a lo indicado
en 11.4.6 y la fuerza de anclaje debe ser similar a la resistencia
en tracción de la barrera asociada.
- Los terminales atenuadores de impacto clasificados TCH-3
deben estar certificados con cumplimiento del nivel TL3 del
Reporte 350 de la NCHRP.
En
el punto 11.5 de este capítulo se entrega un listado
con los terminales que, de acuerdo a los antecedentes disponibles,
cumplen con los requisitos definidos para TCH 3.
11.2.2.3.
Amortiguadores de Impacto
Se
han definido cinco (5) niveles de clasificación para
los amortiguadores de impacto. Estos niveles están
asociados fundamentalmente a la capacidad o no de redireccionar
un vehículo y a su capacidad de contención.
En
la siguiente tabla se entregan los requisitos de clasificación
de amortiguadores de impacto.
TABLA
11.2.2.3.a Sistema de Clasificación de Amortiguadores
| Clasificación
Chilena |
Tipo
de Amortiguador |
Requisitos
mínimos de ensayo |
| Angulo
()º |
Masa
(Kg.) |
Velocidad
(Km/h) |
| ACH
1 |
Sin
capacidad de redireccionamiento |
0 |
1.300 |
70 |
| ACH
2 |
Sin
capacidad de redireccionamiento |
0 |
1.300 |
100 |
| ACH
3 |
Con
capacidad de redireccionamiento |
0 |
1.300 |
70 |
| ACH
4 |
Con
capacidad de redireccionamiento |
0 |
1.300 |
100 |
| ACH
5 |
Móviles
|
0 |
1.300 |
70 |
| ACH
6 |
Móviles |
0 |
1.300 |
100 |
Los
requisitos mínimos de ensayo de los amortiguadores
de impacto deben ser verificados a través de ensayos
de impacto real. Las normativas vigentes en E.E.U.U. y Europa
para realizar estos ensayos son el Reporte 350 de la NCHRP
y la Norma EN-1317, respectivamente.
En
la siguiente tabla se muestran los niveles definidos en
los dos procedimientos de ensayo mencionados, que cumplen
con los distintos niveles en la clasificación chilena.
TABLA
11.2.2.3.b Relación entre Sistema de Clasificación
de Amortiguadores y Niveles definidos en la Normativa de E.E.U.U.
y Europa
| Clasificación
Chilena |
Reporte
350 |
Norma
EN-1317 |
| ACH-1 |
TL
2 |
Level
80 |
| ACH-2 |
TL
3 |
Level
100 |
| ACH-3 |
TL
2 |
Level
80 |
| ACH-4 |
TL
3 |
Level
100 |
| ACH-5 |
TL
2 |
Level
80 |
| ACH-6 |
TL
3 |
Level
100 |
En
el punto 11.5 de este capítulo se entrega un listado
con los sistemas que, de acuerdo a los antecedentes disponibles,
cumplen con los requisitos definidos en la clasificación
chilena y, por lo tanto, pueden ser usados en los diseños
a implantar en adelante.
La
lista entregada está abierta a la incorporación
de otros elementos, cuyo nivel de contención este
verificado por ensayos de impacto real debidamente certificados.
La Dirección de Vialidad, con los antecedentes pertinentes,
clasificará cada elemento de acuerdo a los requisitos
mínimos exigidos en la Tabla 11.2.2.3.a del presente
documento.
11.3.
SELECCIÓN DE LOS SISTEMAS DE CONTENCIÓN
11.3.1.
Generalidades
En
esta sección se presenta el proceso que debe seguir
el proyectista para la selección y el diseño
de todos los elementos de contención que son necesarios
en una obra. El proceso se aplica en pasos secuenciales,
considerando las zonas despejadas, las estructuras (puentes
y viaductos), los terraplenes, las medianas, los objetos
fijos, los peatones y ciclistas, los terminales de barreras
y los amortiguadores de impacto. Se podrá aplicar
el proceso tanto a un proyecto nuevo como a un proyecto
de modernización de elementos de contención
de una ruta existente.
El
presente punto aborda además el diseño de
rampas de escape, para lo cual se entregan los principales
criterios que debe seguir el proyectista para definir cuando
y dónde se debe implementar y, las características
que debe tener este dispositivo en cada situación
particular.
Antes
de entrar a definir sistemas de contención para un
proyecto, se recomienda que el proyectista estudie todos
los antecedentes expuestos en el documento Desarrollo
del Instructivo para Proyectos de Contención Vial
de la Unidad de Seguridad Vial de la Dirección de
Vialidad, ya que sólo así podrá conocer
en detalle los antecedentes, criterios y definiciones que
dieron como resultado el presente Instructivo.
El
objetivo del proceso es identificar y seleccionar un sistema
integral de elementos de contención, que en su conjunto,
provean un nivel de seguridad adecuado para los usuarios
de la vía. En muchos casos, el proyectista se verá
obligado a considerar el efecto de estas barreras en el
costo total de la obra y, posiblemente, tendrá que
jerarquizar, eliminando algunos elementos y postergando
la instalación de otros. Para tomar bien estas decisiones,
de vida o muerte, es imprescindible contar primero con un
diseño total de los sistemas de contención
de la vía, para luego conocer el efecto que puede
tener en la seguridad el no incluir algún elemento
en particular.
En
la siguiente tabla, incluida en la Road Design Guide
de la AASHTO, se entregan algunas recomendaciones respecto
a la instalación de barreras de contención
en las situaciones de mayor ocurrencia que se observan en
las carreteras.
TABLA
11.3.1 Recomendación de Instalación de Barreras
para Zonas No Traspasables y Obstáculos Laterales1,2
| Ubicación |
Recomendación
|
| Cepas
de puente, estribos y extremos peligrosos |
Generalmente
se requiere protección |
| Construcciones |
La
decisión debe basarse en la probabilidad de impacto
y la naturaleza del obstáculo |
| Tuberías
y muros frontales |
La decisión debe basarse en el tamaño, forma
y ubicación del obstáculo |
| Cunetas
bajas |
Generalmente
no se requiere protección |
| Cunetas
altas |
La
decisión debe basarse en la probabilidad de impacto |
| Drenajes
longitudinales |
Aplicables
criterios de zona lateral despejada |
| Drenajes
transversales |
Se
recomienda instalación de protecciones, especialmente
si la probabilidad de impacto es alta |
| Terraplenes |
La
decisión depende de la altura y pendiente transversal |
| Muros
de contención |
Depende
de la forma del muro y el ángulo máximo
de impacto probable |
| Marcos
de señalización |
Cuando
están ubicados en zonas aisladas y pistas de alta
velocidad, siempre se recomienda su protección |
| Árboles |
Se
recomienda el análisis particular de la situación |
| Zonas
de Servicios |
Se
recomienda protección de acuerdo a las características
del lugar. |
| Cursos
de agua permanente |
La
decisión debe tomarse basándose en la profundidad,
ubicación y la probabilidad de caída. |
Notas:
-
Se recomienda la instalación de barreras para proteger
al usuario de la vía de un elemento no traspasable
o de un obstáculo a la orilla del camino, sólo
cuando está dentro de la zona despejada
y no se puede quitar o reubicar; además, se debe determinar
que la barrera proporcione una mejora de la seguridad bajo
las condiciones antes mencionadas.
-
En situaciones límites, con respecto a la decisión
de colocación o no de una barrera, normalmente se decidirá
considerando la accidentalidad del lugar.
11.3.2.
Pautas y Criterios de Selección
Una
vez que se establece la necesidad de colocar una barrera
lateral hay que seleccionar la más apropiada. Este
proceso de selección es complicado y no existe en
el mundo un criterio objetivo aplicable, no obstante, hay
algunas pautas generales que pueden ayudar en el proceso
de selección.
Normalmente,
el sistema más adecuado será uno que cumpla
con los requerimientos básicos y, además,
tenga a lo largo de la vida útil de la barrera una
relación costo/beneficio menor. La evaluación
de costos y beneficios no se encuentra establecida de manera
objetiva, sin embargo, la evaluación de los riesgos
asociados, las condiciones de operación, la geometría
y cualquier otro aspecto relevante permitirán establecer
criterios de jerarquización adecuados para una evaluación
técnica del especialista.
Al
hacer la selección es importante considerar las condiciones
presentes como las condiciones futuras. Normalmente, al
mejorar una vía se genera un aumento de la demanda
y una posible modificación en la composición
del tránsito, lo cual puede ser importante en la
selección de los sistemas.
En
la siguiente tabla se resumen criterios generales que se
deben tener en cuenta para la selección de una barrera.
TABLA
11.3.2. Criterios Generales para la Selección de Barreras
| Criterios |
Comentarios |
| Capacidad
de la Barrera |
La
barrera debe ser capaz de contener y redireccionar los
vehículos para los cuales fue diseñada. |
| Deflexión
de la Barrera |
La
deflexión esperada no debe exceder el espacio disponible
en terreno. |
| Condiciones
del lugar |
La
pendiente próxima al lugar de emplazamiento de
la barrera y la distancia desde la calzada son factores
que descartan la utilización de algunos tipos de
barrera.
|
| Compatibilidad |
La
barrera debe ser compatible con los terminales seleccionados
y tiene que ser capaz de lograr una transición
adecuada con otros sistemas de barreras (como las barreras
de puentes). |
| Costo |
Los
sistemas de barrera más comúnmente ocupados
son consistentes con su costo, no así aquellos
más complejos, donde el costo es significativamente
mayor. |
| Mantenimiento |
|
| Rutinario |
Son
pocos los sistemas que requieren una significativa mantención
de rutina. |
|
Choque |
Generalmente
los sistemas flexibles y semirígidos requieren
una mayor mantención después de un choque
respecto a los sistemas rígidos. |
|
Almacenamiento
de materiales |
Mientras
menor es el número de sistemas distintos de barreras,
menor es el inventario de piezas de repuesto y también
menor el espacio de almacenaje. |
|
Simplicidad |
Los
sistemas simples, además de su bajo costo, por
lo general presentan menos errores de instalación
y reparación. |
| Consideraciones
estéticas |
Ocasionalmente,
la estética de la barrera es una consideración
importante en su elección. |
| Experiencia
en terreno |
El
comportamiento y los requerimientos de mantención
de sistemas existentes deben ser monitoreados, para identificar
los problemas que podrían ser minimizados o eliminados
al seleccionar un sistema diferente. |
FUENTE:
RDG de la AASHTO
El
proceso que se ha adoptado en el país para los diseños
de elementos de contención y que se describe a continuación,
requiere una aplicación integral, considerando de
manera progresiva los diferentes factores que influyen en
la necesidad de usar un dispositivo de contención.
Todos los elementos son importantes, por lo que el haber
incluido en este procedimiento un factor al inicio o al
final del proceso, no implica que ese factor es más
o menos importante.
El
procedimiento de selección da cierta libertad al
proyectista de preferir una solución en favor de
otra. Por ejemplo, en algunos casos la selección
de un sistema de menor costo inicial será la más
rentable, pudiendo en otros casos ser lo contrario, si los
costos de mantención son muy bajos.
11.3.3.
Demanda de Seguridad
No
es lo mismo un accidente donde un vehículo se sale
del camino y termina en un predio dedicado a la producción
agrícola que si ese mismo vehículo termina
en un jardín infantil o en las vías de un
ferrocarril.
Cada
elemento de un camino, un puente, un terraplén o
un pavimento, etc., puede requerir un mayor o menor nivel
de intervención en cuanto a barreras de contención,
dependiendo de su ubicación con respecto a elementos
colindantes, por lo que es recomendable considerar esta
demanda de seguridad, generada por el factor del entorno
y su relación con la vía.
Elementos
como lagos, cursos de agua, yacimientos arqueológicos,
zonas escolares, parques de recreo, etc. pueden, por su
naturaleza, justificar la instalación de una barrera
de contención, aún cuando no exista un obstáculo
o una zona peligrosa en el contexto clásico. Para
este tipo de demanda de seguridad no existe un patrón
fijo, más bien, el proyectista debería consultar
con la comunidad local y con representantes de otras entidades
gubernamentales para definir el nivel de riesgo que representa
la posible penetración de un vehículo en esas
zonas.
Todo
accidente tiene el potencial de ser sumamente grave, dependiendo
de las circunstancias, sin embargo, para los efectos de
este procedimiento, conviene definir algunos factores específicos
que aumentan las consecuencias de tener un accidente normal.
La
demanda de seguridad es una valorización empírica
del riesgo adicional cuando un accidente de riesgo normal
se hace más grave al involucrarse con ciertos elementos
colindantes a la vía. Esta demanda puede ser: alta,
media o normal, en otras palabras, un accidente normal
que ocurre en una zona de demanda alta, tiene la posibilidad
de convertirse en un accidente de consecuencias graves.
En
la tabla 11.3.3 se definen los factores que de existir en
un lugar, aumentarían la peligrosidad de éste
y justificarían la implementación de una barrera
de mayor nivel de contención, lo cual permitiría
mejorar las expectativas de contención ante diferentes
condiciones de impacto, aumentando además, la cobertura
de contención a vehículos de mayor masa. El
proyectista debe considerar esta tabla durante el procedimiento
para la selección y diseño de sistemas de
contención.
TABLA
11.3.3 Factores de Riesgo Adicional
| Riesgo
Alto (+2) |
| a)
Zonas de velocidad de diseño mayor a 70 Km/h y
peligro de caída en: |
|
-
Vías férreas.
|
|
-
Caminos principales y autopistas.
|
|
-
Áreas residenciales, establecimientos públicos,
educacionales, instalaciones industriales o similares,
campos minados, aguas de profundidad superior a 1
m y/o de gran corriente.
|
|
b)
Zonas de velocidad de diseño mayor a 70 Km/h,
con pendientes (1), curvas (2) y: |
|
-
Medianas de ancho menor a 2 m.
|
|
-
Terraplenes cuyo talud tenga una pendiente mayor a
25% y una altura superior a 3 m.
|
|
-
Obstáculos u otro elemento ubicado dentro de
la zona despejada que pueda generar la caída
de objetos de gran masa al ser impactados.
|
|
c)
Zonas de restricciones geométricas puntuales
y aisladas que generen una conducción forzada
y que estén emplazadas o tengan inserto las situaciones
descritas en a) y b), independiente de la velocidad
de la vía. |
|
d)
Zonas de alta accidentalidad relacionada con la perdida
de control de los vehículos. |
| Riesgo
Alto (+1) |
| e)
Similar a lo indicado en a) pero para zonas de velocidad
de diseño menores o iguales a 70 Km/h. |
|
f)
Similar a lo indicado en b) pero para zonas de velocidad
de diseño menores o iguales a 70 Km/h. |
|
g)
Zonas de velocidad de diseño mayor a 70 Km/h,
con curvas (2) y: |
|
-
Terraplenes cuyo talud tenga una pendiente mayor a
25% y una altura superior a 3 m.
|
|
h)
Zonas de velocidad de diseño mayor a 70 Km/h
y: |
|
-
Terraplenes cuyo talud tenga una pendiente mayor a
25% y una altura superior a 8 m.
|
|
-
Medianas de ancho menor a 2 m.
|
|
-
Medianas con pendiente transversal superior a 50%.
|
|
-
Obstáculos u otro elemento ubicado dentro de
la zona despejada que pueda generar la caída
de objetos de gran masa al ser impactados.
|
|
-
Probabilidad de impacto sobre estanques de combustibles,
torres de alta tensión, almacenamiento de productos
químicos o riesgos similares ubicados en la
zona definida como despejada.
|
|
i)
Zonas de restricciones geométricas puntuales
y aisladas que generen una condición forzada
y que estén emplazadas o tengan inserto las situaciones
descritas en g) y h), independiente de la velocidad
de la vía. |
| Riesgo
Alto (+0) |
| j)
Todas las situaciones que requieren de un elemento de
contención y que no son agravadas por condiciones
de riesgo adicional. |
1)
Se debe cumplir L · i^2 > 12 Donde L = longitud
del tramo en pendiente (Km)
i= Pendiente (%) > 4%
2)
Curvas horizontales de radios inferiores al radio correspondiente
a la velocidad de diseño incrementada en 10 Km/h.
La
velocidad de diseño indicada en la tabla anterior
y en el resto del presente documento, corresponde a la velocidad
asociada a la geometría y/o el entorno del tramo
de ruta que se está analizando. En general, en tramos
rurales la velocidad dependerá de la geometría
del trazado, en cambio, en tramos urbanos dependerá
del entorno. Si la señalización reglamentaria
que regula las velocidades de una ruta está correctamente
diseñada, entonces, ésta estará en
correspondencia con la velocidad de diseño a aplicar
en el presente Instructivo.
11.3.4.
Procedimiento de Selección
El
proceso de selección de los elementos de contención
se ha definido en función de la demanda de seguridad,
la cual está directamente relacionada con el objeto
o situación de que se quiere proteger al usuario,
condicionado además por el riesgo adicional (Tabla
11.3.3). Otros factores tenidos en consideración
en el proceso son las características de operación
de la vía, ilustradas a través de la velocidad
de diseño y el volumen de tránsito en el año
cero (0) o año de puesta en servicio del sistema.
Dentro
del proceso normal de selección no se ha considerado
la variable composición del tránsito,
ya que la mayoría de los elementos o dispositivos
de contención disponibles han sido desarrollados
con el objetivo de contener automóviles, camionetas
y vehículos comerciales livianos, objetivo que se
ha mantenido en la concepción del presente Instructivo.
En
casos especiales, relacionados con rutas en que existan
magnitudes importantes de la componente vehículos
pesados o la carga que circula es del tipo peligrosa, es
posible que sea necesario adoptar directamente la instalación
de elementos de alta contención, como los clasificados
en los niveles BCH4 o BCH5, sin aplicar la secuencia de
diseño definida en este Instructivo. Estos casos
deben ser analizados cuidadosamente por el proyectista,
recomendándose que lo haga al menos en las siguientes
situaciones:
- Alta
accidentabilidad de vehículos pesados
- Componente
de vehículos pesados mayor al 50% del TMDA combinado
con situaciones catalogadas como de riesgo alto o medio.
- Circulación
importante de cargas peligrosas en caminos de trazado
complicado y/o emplazados junto a cursos de agua. Dentro
de las cargas se incluyen explosivos, materiales corrosivos,
inflamables y, en general, todo elemento que pueda dañar
el medio ambiente.
El
procedimiento que a continuación se entrega, enfocado
fundamentalmente a la protección de automóviles,
camionetas y vehículos comerciales livianos, abarca
la selección de barreras de seguridad, terminales
de barrera y amortiguadores de impacto. Para la selección
de estos elementos, se proporcionan tablas de doble entrada,
donde se accede, en general, a través de cuatro rangos
de velocidades de diseño y tres o dos niveles de
volúmenes de tránsito (TMDA), definidos como
representativos de la situación de la red vial del
país y dependientes de si se trata de rutas convencionales
bidireccionales o rutas convencionales de doble calzada
y autopistas.
Los
volúmenes de tránsito adoptados se muestran
en la siguiente tabla:
TABLA
11.3.4 Sectorización según TMDA
| Tipo
de Ruta |
| Convencional
Calzada Bidireccional |
Convencional
de Doble Calzada y Autopistas |
| <
2500 (1) |
|
| 2500
7500 |
|
| >
7500 |
|
| |
<=
7500 |
| |
>
7500 |
(1)
En caminos sin pavimento o en aquellos pavimentados cuyo TMDA
sea inferior a 500 se deben proyectar elementos de contención
al menos en los lugares clasificados como de riesgo adicional,
según lo indicado en 11.3.2 y, además, en las
situaciones especiales que el proyectista califique como prioritarias.
11.3.4.1. Consideración de
la Zona Despejada
El
primer concepto que debe manejar el proyectista es el de
la definición de la zona despejada de una ruta. En
la siguiente tabla se entrega el criterio para su determinación
en función del volumen de tránsito (TMDA)
de la vía, la velocidad de diseño del tramo
y las condiciones topográficas de la zona lateral.
Las
características geométricas de la zona lateral
consideran tres alternativas:
-
Situación de Terraplén:
Talud
traspasable y recuperable, 4 : 1 (H : V) o mejor (más
extendido).

-
Situación de corte:
Talud
traspasable y recuperable, 3 : 1 (H : V)
Talud
traspasable y recuperable, 4 : 1 (H : V) o mejor (más
extendido).
TABLA 11.3.4.1.a Criterio de Definición de Zona
Despejada
| Tipo
de Ruta |
Velocidad
de Diseño (Km/h) |
TMDA |
Taludes
de Terraplén |
Taludes
de Corte |
| 4
: 1 o mejor |
3
: 1 |
4
: 1 o mejor |
Convencional
(1)
(valores
mínimos)
|
<=
60 |
<2500 |
2.0-2.5 |
2.0-2.5 |
2.0-2.5 |
| 2500-7500 |
2.0-2.5 |
2.0-2.5 |
2.0-2.5 |
| >7500 |
2.5-3.0 |
2.5-3.0 |
2.5-3.0 |
| 70-80 |
<2500 |
2.0-2.5 |
2.0-2.5 |
2.0-2.5 |
| 2500-7500 |
2.5-3.0 |
2.5-3.0 |
2.5-3.0 |
| >7500 |
3.0-3.5 |
3.0-3.5 |
3.0-3.5 |
| 90-100 |
<2500 |
3.0-3.5 |
2.5-3.0 |
2.5-3.0 |
| 2500-7500 |
3.5-4.0 |
3.0-3.5 |
3.5-4.0 |
| >7500 |
4.0-5.0 |
3.5-4.0 |
4.0-4.5 |
Convencional
(valores
recomendados)
|
<=
60 |
<2500 |
2.0-2.5 |
2.0-2.5 |
2.0-2.5 |
| 2500-7500 |
2.5-3.0 |
2.5-3.0 |
2.5-3.0 |
| >7500 |
3.0-3.5 |
3.0-3.5 |
3.0-3.5 |
| 70-80 |
<2500 |
2.5-3.0 |
2.5-3.0 |
2.5-3.0 |
| 2500-7500 |
3.0-3.5 |
3.0-3.5 |
3.0-3.5 |
| >7500 |
3.5-4.0 |
3.5-4.0 |
4.0-4.5 |
| 90-100 |
<2500 |
4.0-4.5 |
3.0-3.5 |
3.5-4.0 |
| 2500-7500 |
4.5-5.0 |
3.5-4.0 |
4.0-4.5 |
| >7500 |
5.0-6.0 |
4.0-4.5 |
4.5-5.0 |
| Autopista |
<=
80 |
<=7500 |
3.0-4.0 |
2.5-3.5 |
2.5-3.5 |
| >7500 |
4.0-5.0 |
3.5-4.5 |
3.5-4.5 |
| 90-100 |
<=7500 |
5.0-6.0 |
3.5-4.0 |
4.5-5.0 |
| >7500 |
6.0-7.0 |
4.5-5.0 |
5.0-5.5 |
| 110-120 |
<=7500 |
7.0-8.0 |
4.5-5.0 |
5.5-6.0 |
| >7500 |
8.0-9.0 |
5.0-5.5 |
6.0-6.5 |
(1)
Valores mínimos deben ser usados sólo si se
trata de vías existentes, donde no se contempla una
rehabilitación mayor de su infraestructura.
El
ancho de esta zona se debe ajustar por un factor que incorpora
el efecto del radio de curvatura y velocidad de diseño
del tramo, factor que se deduce a partir de la tabla siguiente:
TABLA
11.3.4.1.b Factor por Efecto de Radio de Curvatura y Velocidad
de Diseño
| Radio
(m)
|
Velocidad
de Diseño (Km/h) |
| 60 |
70 |
80 |
90 |
100 |
110 |
| 900 |
|
|
|
|
|
1.05 |
| 700 |
|
|
|
|
1.05 |
1.15 |
| 600 |
|
|
|
|
1.10 |
1.25 |
| 500 |
|
|
|
1.10 |
1.20 |
1.30 |
| 450 |
|
|
|
1.15 |
1.25 |
1.40 |
| 400 |
|
|
1.05 |
1.20 |
1.30 |
|
| 350 |
|
|
1.10 |
1.25 |
1.40 |
|
| 300 |
|
1.05 |
1.15 |
1.35 |
1.50 |
|
| 250 |
|
1.10 |
1.30 |
1.50 |
|
|
| 200 |
1.10 |
1.20 |
1.45 |
|
|
|
| 150 |
1.20 |
1.40 |
|
|
|
|
| 100 |
1.50 |
|
|
|
|
|
Con
esta información se pueden definir los límites
de la zona despejada a lo largo de la ruta. Esto quiere
decir que elementos o situaciones de peligro ubicadas fuera
de los límites definidos, no constituyen una condicionante
para la instalación de elementos de contención,
salvo que exista otra u otras características especiales
en la vía o su entorno, que requieran que el proyectista
reevalúe estos límites (p.e. pavimento resbaladizo,
zona de fuertes vientos, etc.)
A
partir de la determinación de la zona despejada,
el proyectista debe identificar cualquier objeto fijo o
situación peligrosa existente en ésta, para
luego aplicar el siguiente procedimiento:
1.
El primer paso es intentar eliminar el objeto fijo o situación
peligrosa. Por ejemplo, postes de electricidad se pueden
eliminar efectuando un cableado subterráneo y,
una cámara de sifón con muros elevados podría
ser eliminada rebajando esos muros a nivel de terreno
natural e implementando una rejilla de protección
vehicular y peatonal.
2.
La segunda opción es desplazar más allá
de la línea de la zona despejada la situación
riesgosa, de manera de minimizar el peligro que representan
para el usuario de la vía. Por ejemplo, los postes
de electricidad o el cabezal del sifón podrían
ser localizados fuera de la zona despejada.
3.
La tercera opción es modificar el elemento, minimizando
así su peligrosidad. Por ejemplo, un poste de alumbrado
podrá modificarse agregando una base quebradiza.
4.
De no poder materializar cualquiera de estas opciones,
el proyectista tendrá que seleccionar una barrera
o un amortiguador de impacto para escudar al usuario del
peligro.
5.
Si por alguna razón no se puede lograr ninguna
de las acciones anteriores, o si se puede documentar que
el peligro de chocar contra una barrera es igual o peor
que chocar con el objeto fijo, se debe delinear claramente
el objeto.
11.3.4.2.
Selección de Barreras de Seguridad
-
Barreras o Pretiles en Puentes, Viaductos y Estructuras
en general
El
siguiente paso del proceso es la selección de barreras
para las estructuras, incluyendo los puentes, alcantarillas-puentes,
muros de contención de suelos, túneles y otros.
Se debe primero definir el tipo de vía o tránsito
asociado y luego la velocidad de diseño en el tramo
donde se emplaza la estructura. Basado en estos parámetros,
se identifica el bloque correspondiente de la Tabla 11.3.4.2.a,
donde se entrega la clasificación de la barrera para
las condiciones de seguridad normal.
Para
definir la demanda de seguridad adicional que existe en
el lugar donde se ubica cada estructura, se consideran las
posibles condiciones listadas en la Tabla 11.3.3. De tener
una demanda de seguridad alta, hay que aumentar el nivel
de contención y esto se hace desplazándose
en la Tabla 11.3.4.2.a hacia abajo un total de dos bloques.
Con una demanda de seguridad media, el desplazamiento es
solamente un bloque hacia abajo, y para una demanda de seguridad
normal, se usa el bloque identificado según el párrafo
anterior.
TABLA
11.3.4.2.a Barreras en Puentes, Viaductos y Estructuras
| Velocidad
(Km/h) |
TMDA |
| Caminos
Convencionales Bidireccionales |
Caminos
Convencionales de Doble Calzada y Autopistas |
| <
2500 |
2500-7500 |
>
7500 |
<=
7500 |
>
7500 |
| 0-60 |
BCH3 |
BCH3 |
BCH4 |
BCH4 |
BCH4 |
| 70-80 |
BCH3 |
BCH4 |
BCH4 |
BCH4 |
BCH5 |
| 90-100 |
BCH4 |
BCH4 |
BCH4 |
BCH5 |
BCH5 |
| 110-120 |
N/A |
N/A |
N/A |
BCH5 |
BCH5 |
Una
vez definida la clasificación requerida, se selecciona
una barrera de las que están listadas en el punto
11.5, para ese nivel de contención. Se debe tener
especial cuidado en la selección, ya que es necesario
considerar dentro de la gama de sistemas listados, aquél
que proporcione una deflexión típica menor
o igual al espacio disponible tras la barrera. En el caso
de puentes, viaductos y estructuras en general, este espacio
normalmente es inexistente, por lo que la deflexión
en estos casos debiera ser nula o muy cercada a esto.
Luego
de definidas las barreras de todas las estructuras de un
proyecto, conviene intentar de seleccionar para toda la
obra una o a lo más dos tipos de sistemas. De esta
manera, el proyectista podrá minimizar los costos
totales por la estandarización del diseño.
-
Barreras en Terraplenes
En
este punto se entrega el proceso para determinar la necesidad
y la selección de barreras en terraplenes. El primer
paso es verificar si los taludes son traspasables y recuperables
( 4: 1 o menores) e identificar su altura.
De
contar con taludes de terraplén de altura mayor o
igual a 3 m y de inclinaciones no traspasables y recuperables,
incluyendo taludes de la mediana, se debe identificar la
velocidad de diseño y el nivel de tránsito
medio diario anual del tramo o sector en análisis.
Conociendo estos datos, se debe identificar el nivel de
contención necesario para cada caso, considerando
la Tabla 11.3.4.2.b.
Igual
que en el caso de las estructuras, este es el nivel de contención
para una demanda de seguridad normal. De tener una demanda
de seguridad adicional alta, el proyectista debe de seleccionar
el nivel listado dos filas hacia abajo y en el caso de una
demanda de seguridad media, solo una fila hacia abajo.
TABLA
11.3.4.2.b Barreras en Terraplenes
| Velocidad
(Km/h) |
TMDA |
| Caminos
Convencionales Bidireccionales |
Caminos
Convencionales de Doble Calzada y Autopistas |
| <
2500 |
2500-7500 |
>
7500 |
<=
7500 |
>
7500 |
| 0-60 |
BCH1 |
BCH1 |
BCH2 |
BCH1 |
BCH2 |
| 70-80 |
BCH1 |
BCH2 |
BCH2 |
BCH2 |
BCH2 |
| 90-100 |
BCH2 |
BCH2 |
BCH3 |
BCH2 |
BCH3 |
| 110-120 |
N/A |
N/A |
N/A |
BCH3 |
BCH3 |
Nota:
- Terraplenes menores a 3 m de altura, no requieren barreras,
excepto por razones operativas.
- Ver tabla 11.3.4.1.a para identificar zona despejada.
Conociendo
el nivel de contención se debe proceder a seleccionar
una barrera de las listadas en el punto 11.5 para barreras
laterales y barreras centrales. En cada caso se debe considerar
el espacio disponible para la deflexión.
De
igual manera que en la selección final de barreras
para estructuras, se debería propiciar el uso de
uno o máximo dos tipos de barreras en el total de
una obra.
-
Barreras en Medianas
De
contar con una doble calzada con mediana, el proyectista
debe primero identificar el ancho de la mediana y el TMDA.
De esta manera, utilizando la Tabla 11.3.4.2.c, se podrá
definir si se requiere una barrera por consideraciones de
seguridad.
De
necesitar una barrera, se ingresa en la Tabla 11.3.4.2.d
con la velocidad de diseño del tramo y el TMDA de
la ruta. Allí se establece la barrera para una demanda
de seguridad normal. De tener una demanda adicional alta,
se debe desplazar dos filas hacia abajo para determinar
el sistema mínimo , y en el caso de una demanda media
el desplazamiento debe ser sólo de una fila.
TABLA
11.3.4.2.c Necesidad de Barreras en Medianas
| Velocidad
(Km/h) |
TMDA |
Distancia
Mínima entre Calzadas para no requerir una Barrera |
| <=60 |
<=
7500 |
6.0 |
| >7500 |
7.0 |
| 70-80 |
<=
7500 |
8.0 |
| >7500 |
9.0 |
| >90 |
<=
7500 |
9.0 |
| >7500 |
9.0 |
TABLA
11.3.4.2.d Barreras en Medianas
| Velocidad
(Km/h)
|
TMDA
|
| <=
7500 |
>7500 |
| Ancho
2-4 m |
| 0-60 |
BCH2 |
BCH3 |
| 70-80 |
BCH3 |
BCH3 |
| 90-100 |
BCH3 |
BCH4 |
| 110-120 |
BCH4 |
BCH4 |
| Ancho
4-9 m |
| 0-60 |
BCH1 |
BCH2 |
| 70-80 |
BCH2 |
BCH2 |
| 90-100 |
BCH2 |
BCH3 |
| 110-120 |
BCH3 |
BCH3 |
Nota:
- Medianas mayores a 9 m no requieren barreras, excepto por
razones operativas.
- Ver tabla 11.3.4.2.c para detalle de requerimiento de instalación
en la mediana.
En
los casos de medianas anchas, donde no existe la necesidad
de colocar una barrera central por razones de seguridad,
puede haber necesidades operacionales que ameriten la implementación
de una barrera mínima, como por ejemplo para controlar
y evitar cruces ilegales o virajes en U.
Medianas
de ancho menor a 2 m, normalmente requerirán de un
análisis especial, que incorpore estudiar la colocación
de barreras de alta contención (clasificadas BCH4
O BCH5), con anchos de trabajo reducidos o nulos.
-
Barreras junto a Obstáculos Laterales
Los
objetos fijos peligrosos que se encuentran dentro de los
límites definidos como zona despejada y que no puedan
ser eliminados o trasladados, debieran contar con un elemento
de contención para la protección del usuario.
En
la siguiente tabla se indica el proceso de selección
de una barrera de seguridad que cumpla con el objetivo mencionado.
En ésta se define la barrera recomendada para dos
rangos de ubicación lateral del objeto, habida consideración
del volumen de tránsito de la vía y la velocidad
de diseño del tramo correspondiente.
TABLA
11.3.4.2.e Barreras junto a Obstáculos Laterales
| Velocidad
(Km/h) |
TMDA |
| Caminos
Convencionales Bidireccionales |
Caminos
Convencionales de Doble Calzada y Autopistas |
| <
2500 |
2500-7500 |
>
7500 |
<=
7500 |
>
7500 |
| Objetos
ubicados a menos de 4 m de la calzada |
| 0-60 |
BCH1 |
BCH2 |
BCH2 |
BCH2 |
BCH3 |
| 70-80 |
BCH2 |
BCH2 |
BCH3 |
BCH3 |
BCH3 |
| 90-100 |
BCH2 |
BCH3 |
BCH3 |
BCH3 |
BCH4 |
| 110-120 |
N/A |
N/A |
N/A |
BCH4 |
BCH4 |
| Objetos
ubicados entre 4 y 9 m de la calzada |
| 0-60 |
BCH1 |
BCH1 |
BCH1 |
BCH1 |
BCH2 |
| 70-80 |
BCH1 |
BCH1 |
BCH2 |
BCH2 |
BCH2 |
| 90-100 |
BCH2 |
BCH2 |
BCH2 |
BCH2 |
BCH3 |
| 110-120 |
N/A |
N/A |
N/A |
BCH3 |
BCH3 |
Nota:
La delimitación de una zona despejada se debe establecer
de acuerdo a lo indicado en 11.3.4.1.
Al igual que para el caso de selección de barreras
en puentes, terraplenes y medianas, se debe verificar si
es necesario considerar una demanda de seguridad adicional.
De ser así, se debe efectuar el mismo procedimiento
indicado para dichos casos.
-
Barreras para Protección de Peatones y Ciclistas
El
proyectista debe hacer un análisis de posibles movimientos
peatonales o ciclistas en una ruta. Para atender las necesidades
de estos usuarios pueden existir cuatro opciones:
1.
En casos de bajo tránsito vehicular y bajas velocidades,
los peatones y ciclistas generalmente compartirán
la vía con los vehículos motorizados. De
contar con un número importante de peatones y/o
ciclistas, conviene incluir una señalización
informando de la presencia de estos usuarios en la vía.
2.
En casos en que existan bermas de buen estándar,
los ciclistas y/o peatones las utilizarán para
sus viajes. El proyectista debe consultar también
la señalización correspondiente.
3.
En algunas situaciones el proyectista verá la necesidad
de separar los flujos de tránsito vehicular con
el peatonal/ciclista, para lo cual se recomienda utilizar
el criterio indicado en la Tabla 11.3.4.2.f. En la mayoría
de estas situaciones bastará instalar una solera
de 10 a 15 cm de altura, pintada de amarillo.
4.
En casos de alto volumen automotor y altas velocidades
conviene establecer vías independientes, las cuales
deberían ser señalizadas debidamente, incluyendo
la prohibición de la entrada de bicicletas y/o
peatones en la vía principal.
TABLA
11.3.4.2.f Recomendaciones para Ciclovías y Aceras
Peatonales
| Velocidad
(Km/h) |
TMDA |
| Caminos
Convencionales Bidireccionales |
Caminos
Convencionales de Doble Calzada y Autopistas |
| <
2500 |
2500-7500 |
>
7500 |
<=
7500 |
>
7500 |
| <=
70 |
Compartido |
Compartido |
Sep
Tipo 1 |
Sep
Tipo 1 |
Sep
Tipo 2 |
| >
70 |
Compartido |
Sep
Tipo 1 |
Sep
Tipo 2 |
Sep
Tipo 2 |
Sep
Tipo 3 |
Nota:
- El uso compartido de la calzada supone la existencia de
bermas.
- La separación Tipo 1 corresponde a una solera y señalización.
- La separación Tipo 2 corresponde a una vía
segregada y señalización.
- La separación Tipo 3 corresponde a una vía
segregada, señalización y barrera en caso de
que la ciclovía se emplace dentro de los límites
de la zona espejada.
Si
se determina la necesidad de instalar una barrera de contención,
ya sea por factores de protección a los usuarios
o por razones operativas, se debe seguir el mismo procedimiento
indicado para barreras junto a obstáculos laterales.
11.3.4.3.
Selección de Terminales de Barrera
Una
vez seleccionadas las barreras longitudinales a colocar
en un proyecto es necesario definir los terminales que deben
llevar.
En
primer lugar se debe determinar el emplazamiento de estas
barreras de acuerdo a las recomendaciones y criterios que
se entregan en el punto 11.4 de este capítulo, incluyendo
el análisis de conexiones entre tramos de barrera
ubicados a corta distancia.
Resuelto
el tratamiento de la ubicación de las barreras se
debe definir que terminal es recomendable, lo cual dependerá
del tipo de vía, asociado al volumen de tránsito,
la velocidad en el tramo donde se emplaza la barrera, las
condiciones del lugar y por supuesto el tipo de barrera.
En
la Tabla 11.3.4.3 se señalan los criterios básicos
que debe tener en cuenta el proyectista para la implantación
de terminales de barrera. La primera prioridad será
siempre intentar terminar la barrera empotrada adecuadamente
en un talud de corte (terminal clasificado TCH-2).
TABLA
11.3.4.3 Recomendaciones para Selección de Terminales
de Barrera
| Velocidad
(Km/h) |
TMDA |
| Caminos
Convencionales Bidireccionales |
Caminos
Convencionales de Doble Calzada y Autopistas |
| <
2500 |
2500-7500 |
>
7500 |
<=
7500 |
>
7500 |
| <=
70 |
TCH2 |
TCH2 |
TCH2 |
TCH2 |
TCH2 |
| TCH1 |
TCH1 |
TCH1 |
TCH1 |
TCH1 |
| >
70 |
TCH2 |
TCH2 |
TCH2 |
TCH2 |
TCH2 |
| TCH1 |
TCH3 |
TCH3 |
TCH3 |
TCH3 |
Nota:
- El terminal TCH2 indicado en la primera fila de cada rango
de velocidades corresponde a la primera prioridad de instalación
que debe considerar el proyectista.
- El nivel TCH 3 se considerará sólo en los
terminales que enfrentan el sentido de tránsito, en
el sentido contrario se deberá considerar TCH 2 o TCH
1.
11.3.4.4.
Selección de Amortiguadores de Impacto
Dentro
de una carretera existen algunos puntos duros que no es
posible tratar en base a barreras de seguridad, ya sea por
las características de su emplazamiento (por ejemplo
en bifurcaciones o salidas a otras vías), restricciones
de espacio, etc.
En
estos casos muchas veces es conveniente instalar un amortiguador
de impacto, para lo cual se entrega en la siguiente tabla
los criterios de selección, en función del
volumen de tránsito de la vía, velocidad de
diseño y disponibilidad de espacio.
No
obstante lo anterior, se recomienda que la instalación
de amortiguadores de impacto se realice sólo en casos
muy específicos, que representen una gran probabilidad
de impacto, ya sea porque la ubicación del obstáculo
es muy próxima a la calzada o por que éste
se encuentra en un lugar propenso a una conducción
errática por parte del usuario.
TABLA
11.3.4.4 Recomendaciones para Selección de Amortiguadores
de Impacto
| Velocidad
(Km/h) |
TMDA |
| Caminos
Convencionales Bidireccionales |
Caminos
Convencionales de Doble Calzada y Autopistas |
| <
2500 |
2500-7500 |
>
7500 |
<=
7500 |
>
7500 |
| <=
70 |
ACH-1 |
ACH-1 |
ACH-3 |
ACH-1 |
ACH-3 |
| ACH-3 |
ACH-3 |
| >
70 |
ACH-2 |
ACH-2 |
ACH-4 |
ACH-2 |
ACH-4 |
| ACH-4 |
ACH-4 |
11.3.5.
Criterios de Diseño de Rampas de Escape
Existen
algunos fundamentos básicos en el diseño de
las rampas de escape, en general relacionados con las características
físicas de ellas, pero también existe otro
fundamental y es el relacionado con la seguridad.
Las
condiciones mínimas que se deben cumplir en el diseño
de una rampa de escape son: contar con un acceso amplio,
tener una buena visibilidad de toda la rampa la mayor cantidad
de tiempo posible (si el conductor percibe discontinuidades,
aunque éstas no existan, no entrará en ella),
tener una longitud suficiente, colocar los materiales adecuados
y contar con una pista auxiliar para remover vehículos
y permitir su mantenimiento. Otro elemento que favorece
la seguridad de las rampas de escape es la iluminación
nocturna.
En
este punto se entregan algunos criterios de diseño,
específicamente de lechos de frenado, que corresponden
a las configuraciones recomendadas en los países
desarrollados para lograr la detención de vehículos
de gran masa que circulen fuera de control.
Los
criterios que se exponen a continuación están
basados principalmente en la experiencia que existe al respecto
en E.E.U.U., gran parte de la cual se vierte en la publicación
de la AASHTO A Policy on Geometric Design of Highways
and Streets (1994).
11.3.5.1.
Justificación
En
general, se justificará la colocación de una
rampa de escape en las siguientes situaciones:
-
Lugares con estadística de accidentes causados
por vehículos pesados fuera de control, debido
a averías en el sistema de frenos.
-
Zonas con importante tránsito de camiones y con
pendiente sostenida superior a 5% y que además
se cumpla.
L
· i^2 > 60
Dónde
: L = Longitud en pendiente (Km.)
i= Pendiente (%)
Si
después de la pendiente sostenida y antes de llegar
a una curva restrictiva continúa un tramo de pendiente
nula o en contrapendiente, de longitud suficiente para detener
el vehículo fuera de control, se podrá analizar
no implementar la rampa de escape.
11.3.5.2.
Ubicación
La
ubicación de una rampa de escape involucra una serie
de consideraciones, dentro de las cuales se deben tener
presente:
-
La rampa debería ser ubicada en un punto de la
pendiente que permita interceptar la mayor cantidad de
camiones fuera de control y, por supuesto, antes del lugar
donde se hayan registrado accidentes asociados.
-
Las rampas deberían ser construidas antes de las
curvas que no pueden ser enfrentadas en forma segura por
un vehículo fuera de control. No es aconsejable
disponer rampas en tramos con fuerte curvatura horizontal,
ya que seguramente el vehículo saldrá fuera
de la ruta antes de llegar a ésta.
-
Las rampas deben ser visibles desde una larga distancia
de manera que el conductor pueda preparar la maniobra
de acceso con antelación. No es aconsejable disponer
rampas luego de una curva vertical convexa.
-
Las rampas deben ubicarse preferentemente en el costado
derecho de la vía y lo más tangente posible
a ésta. Sólo en condiciones extremas o cuando
la vía sea unidireccional, se podrá emplazar
una rampa en el costado izquierdo, cuidando en todo caso
que el lugar tenga una adecuada visibilidad, tanto para
el conductor del vehículo siniestrado como para
los conductores de los vehículos que circulen en
sentido contrario (vías bidireccionales).
-
Las rampas deben tener una adecuada preseñalización
y deben ser perfectamente distinguibles, especialmente
de noche, de manera de evitar que un conductor las pueda
confundir con la vía principal. Se aconseja disponer
iluminación nocturna en los casos de geometría
complicada.
11.3.5.3.
Acceso y Ancho
El
acceso a las rampas debe ser perfectamente distinguible
y despejado. Se recomienda demarcar el sector de berma y
el cuello (si fuera pavimentado) frente al acceso, con un
reticulado de bloques blancos y rojos, de 1 x 1 m cada uno.
El ángulo del acceso respecto a la vía principal
no debiera superar los 5º.
El
ancho de la rampa dependerá de si se quiere permitir
su utilización para uno o dos vehículos. En
general, el ancho en el primero de los casos será
entre 4 y 5 m y, el doble, si se quiere habilitar para otro
vehículo.
Cuando
la rampa tenga un ancho de 5 m o menos y esté ubicada
junto a un terraplén alto o una ladera, que involucre
un peligro de caída del vehículo fuera de
control, se recomienda la instalación de una barrera
en el costado de riesgo, de clasificación BCH-5.
11.3.5.4.
Longitud
La
longitud se determinará utilizando la siguiente ecuación
desarrollada por la AASHTO:

Donde:
L
= Distancia de detención (m).
V
= Velocidad de entrada (Km/h).
G
= Pendiente de la rampa, dividida por 100
R
= Resistencia al rodado del material de la rampa, expresado
como un equivalente de la pendiente, dividido por 100.
La
longitud total LT del lecho de frenado debiera
ser, por razones de seguridad:
LT = L x 1,2 (m)
La
resistencia al rodado R se entrega en la siguiente
tabla, para los distintos tipos de materiales con que puede
confeccionarse:
TABLA
11.3.5.4 Resistencia al Rodado
| Material
Superficial de la rampa |
Resistencia
al rodado (Kg/1000 Kg) |
Grado
Equivalente (%) |
| Concreto
con Cemento Portland |
10 |
1,0 |
| Concreto
Asfáltico |
12 |
1,2 |
| Grava
compactada |
15 |
1,5 |
| Tierra
arenosa suelta |
37 |
3,7 |
| Agregado
molido suelto |
50 |
5,0 |
| Grava
suelta |
100 |
10,0 |
| Arena
|
150 |
15,0 |
| Gravilla
de tamaño uniforme |
250 |
25,0 |
Entonces,
por ejemplo, si se asume que las condiciones topográficas
en un sector seleccionado para diseñar una rampa
de escape, imponen una gradiente de un 8%, lo que implica
un valor G = + 0.08, si el lecho de frenado se construirá
con una grava suelta, de acuerdo al cuadro anterior con
un valor de R = 0,10, y la velocidad de entrada del vehículo
es de 100 Km/h, la rampa de escape deberá tener una
longitud de 260 m.
Cuando
la pendiente varía dentro del lecho de frenado, la
velocidad final al término de la primera pendiente
puede ser calculada y utilizada como la velocidad inicial
en la segunda pendiente y así sucesivamente.
Utilizando
la misma fórmula se tiene:

La
velocidad del vehículo es determinada en cada cambio
de pendiente de la rampa.
11.3.5.5.
Profundidad
En
general, las rampas deben ser construidas con profundidades
variables para evitar desaceleraciones excesivas. Es recomendable
comenzar con una profundidad de 75 a 100 mm en la entrada,
hasta llegar paulatinamente a la profundidad total, considerando
una pendiente relativa del fondo entre 1 y 2%.
La
profundidad total debiera ser mínimo 0,6 m, pudiendo
llegar a 1,0 m o más en lechos diseñados con
grava de río.
11.3.5.6.
Tipos de Materiales
Los
materiales a ser utilizados en la superficie de las rampas
deben estar limpios, no deben ser fáciles de compactar
y deben tener un alto coeficiente de resistencia al rodado.
Cuando
se utilicen áridos, éstos deben estar compuestos
de elementos redondeados, predominantemente de un mismo
tamaño y lo más limpios posible de partículas
y contaminación. El uso de un tipo de material grande
y de tamaño regular minimizará los problemas
derivados de la retención de humedad y congelamiento,
así como también minimizará el mantenimiento
requerido.
El
material que se recomienda es la gravilla de tamaño
uniforme, suave, redondeada y no compactada, cuyo tamaño
ideal debe estar comprendido dentro del rango ¼
a 1 ½ y con un promedio de las mismas entre
½ y ¾. No obstante lo anterior, también
puede utilizarse grava suelta o arena.
Para
asegurar la durabilidad y resistencia al desgaste del material
tipo grava o gravilla en las rampas, debe realizarse la
determinación del desgaste mediante la máquina
de Los Ángeles, considerándose como máximo
un valor de 30% según LNV 75.
11.3.5.7.
Drenaje
El
drenaje es un factor fundamental en la vida útil
de las rampas de escape, por dos razones. La primera es
que el congelamiento anula la eficacia del lecho en climas
fríos, y segundo, el drenaje inadecuado puede llevar
a la acumulación de partículas que llenen
los huecos, compacte los áridos y finalmente reduzca
el rendimiento de las rampas.
Una
de las medidas para contrarrestar lo anterior consiste en
diseñar el fondo de la rampa con pendiente, de manera
de instalar un dren longitudinal que intercepte y drene
las aguas que entren al lecho. En zonas de alta pluviometría
se recomienda además incorporar un sistema interceptor
consistente en drenes transversales.
Para
evitar la colmatación de los drenes y la contaminación
del material de la rampa se debe impedir la infiltración
de material fino desde el suelo natural, para lo cual se
recomienda utilizar geotextiles o pavimento.
Cuando
exista una probabilidad de contaminación por petróleo
u otro tipo de material, es conveniente pavimentar la base
de la rampa y colocar estanques de almacenamiento para retener
los contaminantes que eventualmente puedan caer de los vehículos
en emergencia.
11.3.5.8.
Rescate de Vehículos
El
diseño adecuado de una rampa de escape no sólo
debe estar orientado a que los vehículos fuera de
control sean salvados de un alto riesgo de accidente, sino
que además debe contemplar disposiciones para facilitar
la remoción de los vehículos por medio de
grúas u otros equipos de servicio. Para ello es indispensable
diseñar pistas auxiliares de servicio y pilares de
seguridad, de manera tal que en conjunto formen un diseño
integral de las rampas de escape.
Ahora
bien, estos elementos adicionales deben estar diseñados
de tal forma que el conductor que viene en un vehículo
fuera de control no la confunda con la rampa. Esta distinción
tiene especial relevancia sobretodo en una conducción
nocturna.
Para
ello debería disponerse de un camino auxiliar con
un ancho mínimo de 3,0 m, adyacente al lecho de frenado
y al mismo costado donde se ubica la carretera. Este camino
auxiliar debe permitir el acceso a camiones de remolque
que acudan a retirar los vehículos atrapados y provea
una superficie dura, alejada de la ruta principal, hacia
la cual se puedan arrastrar los vehículos atrapados.
Es recomendable que este camino sea pavimentado, especialmente
en zonas de lluvias, pero también podría ser
de material granular.
Los
pilares de seguridad deberían estar ubicados a distancias
regulares de entre 50 y 100 m entre si y emplazados en el
camino auxiliar, alejados del lecho de frenado. Se debería
instalar, además, uno de estos pilares en el inicio
del material del lecho de frenado, lo que facilitará
el rescate de los vehículos que sólo hayan
entrado una corta distancia en la rampa.
En
los lugares que sea posible, es conveniente que el camino
auxiliar retorne al camino principal. Esto permitirá
tanto a la grúa como al vehículo rescatado
un reingreso más fácil a la ruta.
11.3.5.9.
Rampas Tipo
En
las siguientes láminas se muestran esquemas con las
principales disposiciones de rampas de escape, una planta
tipo de lecho de frenado y su sección longitudinal
y transversal.
| Nº
Lámina |
Descripción |
| |
TIPOS
DE LECHOS DE FRENADO |
| |
ESQUEMA
TIPICO DE DISTRIBUCION GENERAL EN PLANTA DE LECHO DE FRENADO |
| |
DISEÑO
TIPO DE LECHO DE FRENADO CON CAPACIDAD PARA UN VEHICULO |
11.4. DISPOSICIÓN DE LOS SISTEMAS DE CONTENCIÓN
11.4.1.
Generalidades
La
disposición o emplazamiento de un elemento de contención
tiene tanta importancia como la selección de éste.
No se obtendrá un funcionamiento correcto si una
barrera se dispone en un lugar inadecuado o su longitud
es insuficiente para cubrir completamente la situación
de riesgo.
Por
otra parte, si la altura de emplazamiento de una barrera
no es la indicada por el fabricante, ésta no tendrá
el rendimiento esperado y seguramente será sobrepasada
por el vehículo impactante o bien, éste se
meterá por debajo del dispositivo.
En
los puntos que siguen, se entregan recomendaciones para
la disposición de los sistemas de contención,
considerando criterios de emplazamiento longitudinal, transversal,
en altura, conexiones entre sistemas, disposición
de terminales, disposición de amortiguadores de impacto
y el tratamiento de otros aspectos particulares de común
ocurrencia en las vías del país.
11.4.2.
Emplazamiento Longitudinal de Barreras
En
la generalidad de los casos las barreras se dispondrán
paralelas a la vía, salvo que por algún motivo
de configuración geométrica de ésta,
sea conveniente emplazarla en una posición distinta,
lo cual debe ser convenientemente evaluado por el proyectista.
A
continuación, se proveen los criterios de emplazamiento
longitudinal en terraplenes y en aproximaciones a obstáculos
laterales como: cepas de puentes, estribos, postes, etc.
11.4.2.1.
Terraplenes
Cuando
una barrera se instale para proteger de un terraplén,
debe verificarse que cubra completamente la situación
de riesgo, sin considerar la longitud adicional que provee
el terminal (en general 12 m).
En
el caso de que los extremos de la barrera quedaran a corta
distancia de un talud de corte es recomendable extenderla
hasta ese punto, de manera de implementar un terminal empotrado,
que es el que resulta más conveniente desde el punto
de vista seguridad y costo.
11.4.2.2.
Aproximación a Obstáculos Laterales
Disponer
una barrera con una adecuada aproximación a un obstáculo
lateral es de suma importancia, ya que con ello se persiguen
dos cosas: asegurar la suficiencia estructural esperada
para el sistema y tratar de evitar que un vehículo
fuera de control, que se salga de la vía antes del
inicio de la barrera, colisione con el obstáculo.
Los
siguientes esquemas y la tabla Nº 11.4.2.2, muestran
la situación típica en estos casos y las longitudes
recomendadas, en función de la velocidad de diseño
del tramo, si es vía bidireccional o unidireccional
y, también en función de la distancia entre
la calzada y el punto más alejado del obstáculo.

TABLA
11.4.2.2 Longitud de Aproximación de Barreras
| Distancia
Transversal D al Término del Obstáculo
Fijo
|
Longitud
Mínima de Aproximación (m) |
| Calzada
Bidireccional |
Calzada
Unidireccional |
| V<=80 |
80<V<=100 |
V>100 |
V<=80 |
80<V<=100 |
V>100 |
| L1 |
L1 |
L1 |
L1 |
L2 |
L1 |
L2 |
L1 |
L2 |
| 0-3 |
24 |
36 |
44 |
24 |
8 |
36 |
12 |
44 |
16 |
| 3-5 |
40 |
60 |
76 |
40 |
12 |
60 |
16 |
76 |
20 |
| 5-7 |
56 |
84 |
104 |
56 |
16 |
84 |
20 |
104 |
24 |
| 7-9 |
72 |
108 |
136 |
72 |
20 |
108 |
24 |
136 |
28 |
Notas:
-
Este cuadro se debe aplicar hasta el rango que corresponda
a la zona despejada asociada de la vía (Ver 11.3.4.2).
-
Para determinar las barreras de aproximación en puentes
y viaductos se debe aplicar también el criterio anterior.
-
En el caso de barreras rígidas, L2 es nulo en calzadas
unidireccionales.
-
Cuando la superficie tras la barrera no tiene características
traspasables, la distancia de aproximación al obstáculo
debe ser la indicada para el rango 0-3.
Cuando
un obstáculo lateral se ubique en una zona donde
exista o se proyecte, por otro motivo, una barrera continua,
se debe verificar que ésta tenga las propiedades
para proteger del obstáculo, es decir, el nivel de
contención y el ancho de trabajo sean los adecuados,
de acuerdo a lo dispuesto en este Instructivo. De no ser
así, se debe proyectar una barrera adecuada a los
requerimientos, considerando las mismas longitudes de aproximación
indicadas en la tabla 11.4.2.2 y, contemplando las transiciones
y conexiones correspondientes con la barrera continua.
11.4.3.
Emplazamiento Lateral de Barreras
El
emplazamiento lateral de una barrera debe ser cuidadosamente
estudiado, ya que puede incidir notablemente en el comportamiento
esperado de ésta.
La
ubicación lateral puede afectar, entre otras cosas,
el ángulo de impacto, el comportamiento de la amortiguación
del vehículo durante la colisión (cuando debe
traspasar una superficie irregular), el guiado óptico
a través de la distancia de preocupación
cuando existe estrangulamiento de la plataforma del camino
y, lo más importante, el espacio disponible para
la deflexión de la barrera.
A
continuación se proveen los principales criterios
para disponer lateralmente las barreras, principalmente
se aborda el tratamiento en terraplenes, obstáculos
fijos, medianas y puentes.
11.4.3.1.
Efectos del Terreno
El
buen comportamiento de un dispositivo de contención
se producirá si, al ser éste impactado, el
sistema de suspensión del vehículo causante
del choque no experimenta variaciones significativas, es
decir, no se comprime ni eleva y sus neumáticos no
se despegan del suelo, esto sin importar el tipo de barrera
usada o el modelo o tamaño del móvil. Las
condiciones del terreno, entre la calzada y la barrera,
puede tener efectos significativos en el comportamiento
del vehículo inmediatamente antes del impacto y esto
afectará el rendimiento de la barrera.
Las
cunetas, soleras y las pendientes al borde de la calzada
son situaciones particulares, que necesitan un cuidado especial,
debido a que pueden ser determinantes en el comportamiento
de un sistema de barreras de contención. Un vehículo
que cruza una cuneta o pasa por una pendiente antes del
impacto con la barrera, puede sobrepasarla, enganchar sus
neumáticos en los postes o quedar atrapado debajo
de la viga. Así, la barrera pierde todas sus características
de contención y redireccionamiento.
-
Soleras y cunetas
Cuando
un vehículo pasa por sobre una cuneta o solera, la
trayectoria que toma éste va a depender de muchas
variables: tamaño y masa del móvil, las características
de su sistema de suspensión, la velocidad y el ángulo
a los cuales se produce el impacto y la geometría
de la cuneta o solera (ancho, profundidad y alto).
La
experiencia en ensayos de choques muestra que debe evitarse
la combinación de alta velocidad, un elevado ángulo
de impacto y una barrera sobre una solera. Cuando no exista
alternativa, se recomienda el uso de soleras con una altura
de hasta 100 mm. Otra posibilidad es de rigidizar la barrera
para reducir su deflexión, fijando una placa, pletina
o viga por detrás de los postes. Otro método
consiste en agregar un perfil o riel inferior sin bloque
separador, a una altura aproximada de 0,3 m. En vías
de baja velocidad, aún existe el riesgo que el vehículo
sobrepase la barrera, sin embargo, este es mucho menor y
no amerita un cambio en el diseño, ya que podría
no ser rentable desde el punto de vista económico.
Lo recomendado es el análisis de cada caso por parte
del proyectista y prever las consecuencias que podría
tener un impacto.
-
Pendientes
La
mayor parte de los sistemas de barreras se someten a pruebas
en terrenos planos. Cuando una barrera es colocada sobre
pendientes más empinadas que 1:10, estudios han mostrado
que para ciertos ángulos y velocidades de salida
de la vía, un vehículo puede sobrepasar la
barrera o impactarla muy abajo.
Cuando
un vehículo deja la calzada, cruza la berma y comienza
a transitar por terreno irregular, la trayectoria que sigue
es también irregular, debido al sistema de amortiguación
(esto es, sube y baja). Por lo tanto, la distancia de emplazamiento
de una barrera debe ser tal que permita al móvil
estabilizarse e impactarla con sus cuatro neumáticos
tocando el suelo y con el sistema de suspensión en
condición normal, con lo cual se está evitando
un probable volcamiento.
11.4.3.2.
Efectos del Esviaje
Una
barrera es considerada esviada cuando no es paralela al
borde de la calzada. Este esviaje es usado normalmente para
que el terminal quede lo más alejado posible de la
vía, además de minimizar la percepción
de angostamiento del conductor frente a un obstáculo
cercano a la vía, como pueden ser las barreras de
puentes.
Una
desventaja de esta aplicación es que un gran esviaje
incrementa el ángulo al cual se podría producir
un eventual impacto. Al crecer el ángulo de impacto,
la severidad de éste también aumenta, particularmente
en sistemas rígidos y semi-rígidos. Una segunda
desventaja radica en que si el vehículo impacta la
barrera, al ser redireccionado se incrementa la probabilidad
que éste cruce toda la calzada, factor muy importante
en el caso de vías bidireccionales, ya que puede
ocurrir una colisión con un móvil que se mueva
en sentido contrario.
No
obstante lo anterior, el concepto del esviaje para iniciar
una barrera presenta dos virtudes importantes. Primero,
minimiza el peligro que representa el terminal de una barrera
y, segundo, puede ser más económico que un
terminal paralelo lateral a la vía.
De
acuerdo a la experiencia internacional se recomienda considerar
como esviaje máximo una relación 1:10 (lateral:
longitudinal) en el caso de barreras flexibles y semirígidas
y, una relación 1:12 en el caso de barreras rígidas.
En términos generales, esviajes de menor ángulo
resultan ser de menor peligro, pero siendo más largos
son más costosos.
11.4.3.3.
Distancias al Borde de Calzada
En
general, una barrera no se colocará a una distancia
inferior a 0.5 m del borde de la calzada, salvo que sea
estrictamente necesario por disponibilidad de espacio. En
estos casos, se recomienda restringir la velocidad de circulación
a no más de 60 Km/h y delinear convenientemente la
barrera.
Cuando
la vía tenga berma la barrera deberá disponerse
fuera de ésta, cuidándose que siempre exista
espacio detrás para su sustentación y deflexión.
Casi
siempre será deseable que exista una zona lateral
despejada entre el borde de la calzada y los elementos laterales
como barandas de puentes, muros de contención y barreras.
Un alejamiento de los elementos de contención refuerza
la seguridad de la carretera, ya que reduce la preocupación
del conductor por la proximidad de éstos. La distancia
desde el borde de la calzada, más allá de
la cual un objeto no es percibido como un obstáculo
y no ocasiona que el conductor reduzca la velocidad o cambie
la posición del vehículo en la vía,
se conoce como Distancia de Preocupación.
Esta distancia varía según la velocidad de
diseño de la carretera.
Por
otro lado, la máxima distancia recomendable para
la ubicación de una barrera respecto del borde de
la calzada (berma si está existiese) estará
muy ligada al ángulo de impacto esperado de un vehículo
fuera de control.
En
teoría, a mayor distancia y menor velocidad, mayor
será el ángulo esperado de colisión.
Por el contrario, si la barrera está próxima
al borde de plataforma y la velocidad de circulación
es alta, el ángulo de impacto debiera ser menor.
En
la siguiente tabla se entregan las distancias mínimas
y máximas laterales recomendadas para la instalación
de barreras, las que están directamente relacionadas
con la distancia de preocupación y la distancia más
allá de la cual se esperaría un ángulo
no recomendable de impacto, respectivamente. Se debe tener
presente que no deben existir obstáculos entre el
borde de la calzada o de la berma y la barrera y, además,
el área a traspasar debe ser plana (pendiente no
mayor a 10%) y sin deformaciones o desniveles, que produzcan
un guiado forzado de las ruedas del eventual vehículo
sin control.
TABLA
11.4.3.3 Distancias Mínimas y Máximas Recomendadas
para el Emplazamiento Lateral de Barreras
| Número
de Pistas |
Distancias
(m) |
| V<=60 |
70<=
V <= 80 |
90<=V<=100 |
110<=V<=120 |
| 1 |
0.5-2.5 |
1.5-6.0 |
2.0-11.0 |
2.5-16.5 |
| 2 |
0.5 |
1.5-2.5 |
2.0-7.5 |
2.5-13.0 |
| 3 |
0.5 |
0.5 |
2.0-4.0 |
2.5-10.0 |
Nota:
- El número de pistas corresponde al total de pistas
en un sentido, específicamente el número de
pistas que existen en el sentido de tránsito que se
está analizando. Es decir, en calzadas de dos pistas,
con tránsito bidireccional, el número de pistas
con que se ingresa a la tabla es uno (1), en cambio, en dobles
calzadas de dos pistas cada una, el número de pistas
debe ser dos (2).
-
La distancia mínima se considera respecto al borde
de calzada. La distancia máxima se considera respecto
al borde de calzada o berma, si esta última existiera.
Para
evitar reacciones impredecibles por parte del conductor,
una barrera lateral debiera ser emplazada más allá
de las distancias mínimas señaladas en la
tabla 11.4.3.3, sobretodo para situaciones aisladas o barreras
de corta longitud. Para casos de barreras de mayor largo,
las mencionadas distancias de desplazamiento lateral no
son críticas, especialmente si la barrera comienza
más allá de las distancias indicadas en la
tabla y se acercan gradualmente a la vía.
11.4.3.4.
Distancia a Obstáculos o Bordes de Terraplén
Un
factor crítico tanto en la elección de un
sistema de barreras como en su emplazamiento es el ancho
de trabajo o distancia que este necesita para su deflexión
durante un impacto. Por lo tanto, la separación entre
la parte posterior de una barrera y el borde de un terraplén
o un obstáculo lateral no debiera ser inferior al
ancho de trabajo de dicha barrera.
A
su vez, el ancho de trabajo de una barrera estará
asociado a la deflexión típica que se espera
tenga ésta cuando es impactada según las condiciones
de ensayos de impacto real, cuyos requisitos mínimos
para poder ser usadas en Chile, se definen en el punto 11.3
de este documento.
Si
se trata de un obstáculo rígido, el ancho
de trabajo de la barrera debe ser tal que, si eventualmente
la barrera es impactada por un vehículo, este no
choque con él. Si la barrera es impactada por un
vehículo con un centro de gravedad relativamente
alto, este puede inclinarse e impactar al objeto aún
cuando la distancia de deflexión dinámica
sea la adecuada. Este factor, incorporado en la definición
de ancho de trabajo (deflexión dinámica +
distancia horizontal adicional producto de la eventual inclinación
de vehículos altos), debe ser considerado especialmente
si por el lugar donde se emplazará el elemento de
contención, circulan una cantidad considerable de
vehículos de mayor tamaño que los móviles
livianos, tales como camionetas tipo Van, buses o camiones.

En
el esquema anterior se define una instalación normal
de barrera. Como se menciona en 11.4.3.3, la distancia mínima
respecto a la calzada debe ser 0.5 m y la parte de la barrera
más próxima a la circulación debe estar
emplazada fuera de la berma , si esta existiera.
La
distancia d mín, entre la parte posterior
de la barrera y un obstáculo lateral debe corresponder
a la deflexión dinámica típica asociada
a la barrera. En el caso de terraplenes se permitirá,
en situaciones extremas, una distancia entre el borde y
la barrera equivalente al 70% de la deflexión dinámica
típica.
Cuando
el sistema de contención se diseñe con el
objetivo de contener vehículos de mayor tamaño
que el vehículo liviano normal, se debe tener presente
el concepto de ancho de trabajo, que agrega una distancia
adicional a la deflexión dinámica típica,
debido a la eventual inclinación de la carrocería
del vehículo impactante.
En
los casos en que el espacio disponible entre la barrera
y el obstáculo no es el adecuado, se debe aumentar
la rigidez de la barrera a medida que se acerca al objeto.
Los métodos comúnmente usados para reducir
la deflexión en sistemas flexibles o semirígidos
son reducir el espacio entre postes, incrementar la sección
de los postes mediante la incorporación de placas,
anclajes intermedios o aumentar la rigidez de la viga.
11.4.3.5.
Disposiciones Laterales en Medianas
La
disposición de barreras en medianas dependerá
fundamentalmente, de cuatro factores: ancho de ésta,
situación de bermas, pendiente transversal y existencia
de obstáculos (postes, cunetas, etc.).
Si
la mediana es plana (pendiente transversal inferior a 10%)
y no existen obstáculos se preferirá la instalación
de una barrera única, doble, siempre y cuando no
se superen las distancias incluidas en la tabla 11.4.3.3.
Si la mediana presenta pendientes importantes y/o existen
objetos fijos de riesgo, será recomendable la disposición
de barreras independientes, ubicadas junto a cada berma
interior.
En
ambos casos, la ubicación de la barrera deberá
asociarse también a la disponibilidad de espacio
para desarrollar el ancho de trabajo que se espera de ésta,
ante un impacto.
En
los siguientes esquemas se muestran las principales disposiciones
de barreras en medianas.
11.4.3.6.
Disposiciones Laterales en Puentes
Los
pretiles o barreras en puentes se dispondrán de la
siguiente manera:
-
Puentes nuevos:
-
En puentes sin pasillo deberán ubicarse en el borde
del tablero o plataforma.
-
En puentes con pasillo deberán ubicarse junto a la
berma o calzada del puente, antes del pasillo. Se dispondrá
en estos casos una baranda peatonal en el borde del tablero.
-
Puentes existentes sin la configuración de puentes
nuevos:
-
Como primera prioridad se deberá verificar el nivel
de contención aproximado de la barrera existente
del puente. De no cumplir con los requisitos mínimos,
se evaluará su reemplazo por una del nivel adecuado
o se procederá según lo indicado en los párrafos
siguientes:
-
Si el ancho de la calzada es ³ 8 m y el ancho de pasillo
es ³ 1 m, entonces se deberá disponer una barrera
semirígida o rígida en el borde del pasillo,
junto a la calzada. En estos casos se mantendrá la
barrera existente como barrera peatonal y la nueva barrera
deberá estar conectada a las barreras de aproximación
al puente.
-
Si el ancho de calzada es < 8 m o el ancho del pasillo
es < 1m, entonces, en primer lugar, se estudiará
la factibilidad de cambiar la barrera existente por la recomendada
según lo expuesto en 11.3 del presente documento.
De no ser posible, solo se deberá procurar implementar
una adecuada transición y empalme (conexión)
entre las barreras de aproximación y las barreras
existentes del puente.
11.4.4.
Emplazamiento en Altura e Inclinación
11.4.4.1.
Altura
La
altura con que deberán quedar instaladas las barreras
será la especificada por el fabricante, debiendo
en todo caso corresponder a la misma que se utilizó
en las pruebas de impacto, que permitieron clasificar a
la barrera para su uso en Chile.
Las
tolerancias permitidas en la altura serán de 5 cm
por arriba y 2 cm por abajo.
La
altura se medirá de acuerdo al criterio indicado
en el siguiente esquema.
Si
la distancia lateral de la barrera respecto al borde de
calzada es menor o igual a 2 m, la altura se medirá
respecto a este borde. En los demás casos, la altura
se medirá respecto a la superficie del terreno ubicado
a 0.5 m de la cara anterior de la barrera.
Cuando
exista una solera antes de la barrera (disposición
no recomendada), se utilizará el mismo criterio anterior,
es decir, la altura se medirá respecto de la superficie
del terreno ubicado a 0.5 m de la cara anterior de esta.
11.4.4.2.
Inclinación
La
inclinación de la barrera debiera, en lo posible,
ser tal que su eje vertical sea perpendicular al plano de
la plataforma adyacente. En barreras junto a la calzada
o junto a bermas de ancho £ 2.0 m el plano será
el bombeo o peralte de la calzada. En barreras ubicadas
junto a bermas de ancho > 2 m, el plano será el
bombeo de la berma.
Si
por razones técnicas, atribuibles a las características
de operación del equipo de colocación de postes,
no es posible lograr lo indicado en el párrafo anterior,
se permitirá una instalación a plomo, es decir
vertical, sin importar la inclinación del plano horizontal.
11.4.5.
Transición y Conexión entre Sistemas
La
integración o conexión entre sistemas, ya
sea iguales o de distinta configuración, es un elemento
importante del diseño de sistemas de contención.
La
primera labor que debe efectuar el proyectista es resumir,
en un plano o en un listado ordenado por lado y kilometraje,
los distintos elementos de contención diseñados
para las situaciones de riesgo a lo largo de la ruta. Con
esto podrá fácilmente detectar aquellos tramos
que deben o pueden ser conectados y también aquellos
que convendría extender, por ejemplo, para eliminar
del proyecto un elemento de mayor costo como puede ser un
terminal de barrera o un amortiguador de impacto.
En
la tabla 11.4.5 se entrega el criterio que se debe considerar
para conectar sistemas que estén separados a corta
distancia entre si, siempre y cuando no exista una situación
que lo justifique, como accesos o intersecciones, paraderos
y cruces peatonales, etc.
En
relación a este tema, es necesario recalcar que un
sistema de contención interrumpido representa un
gran peligro para los usuarios de la vía, principalmente
porque los terminales son en si un punto negro, que en muchos
casos puede producir un accidente por penetración
o bien por efecto rampa y, por otra parte, en las proximidades
de estos terminales las barreras no desarrollan su máxima
capacidad de contención.
Por
ejemplo, cuando un camino secundario o una entrada de vehículos
intercepta una carretera principal cerca de un puente, en
muchas ocasiones es complejo dar un adecuado tratamiento
al extremo terminal de la barrera de aproximación.
Preferentemente la solución sería cerrar o
reubicar la intersección e instalar una barrera de
aproximación con una sección de transición
común. Si esta solución no puede llevarse
a cabo, se debe hacer un esfuerzo para asegurar que un vehículo
fuera de control no se desvíe detrás, a través
o sobre la barrera. En tales circunstancias, sería
inevitable sacrificar parte de la eficiencia de la barrera
contra impactos.
La
utilización de amortiguadores de impacto u otros
dispositivos disponibles en el comercio podrían solucionar
el problema de los extremos terminales, frente a la imposibilidad
de materializar una transición adecuada.
TABLA
11.4.5 Distancia que Justifica Conexión entre Sistemas
(m)
| Número
de Pistas |
TMDA |
| <=7500 |
>
7500 |
| <=
80 |
40 |
60 |
| >
80 |
80 |
100 |
Nota:
El proyectista podrá en base a un análisis de
costos, justificar la conexión entre sistemas que estén
a una distancia mayor a la indicada.
Cuando
la integración deba hacerse entre sistemas de distinta
rigidez y por lo tanto de distinta deflexión, es
necesario diseñar una transición adecuada
y proveer además, la pieza especial de conexión.
Esta transición será obligatoria en los casos
donde se cambia, en el sentido de tránsito, de un
elemento de menor deflexión a uno de mayor deflexión
y, optativa, en el caso contrario.
Para
determinar la longitud de transición se deberá
utilizar la siguiente relación:
L
= |di - df| x 8
Donde:
L
= Longitud de transición (m)
di
= Deflexión típica de primer sistema (m)
df
= Deflexión típica de segundo sistema (m)
La
transición se efectuará normalmente interviniendo
el elemento de mayor deflexión, de manera de rigidizarlo
paulatinamente. En general, bastará con aumentar
la frecuencia de los postes de sustentación, considerando
uno o dos tramos sucesivos de cambio de rigidez. Otra alternativa
es reforzar la viga doble onda o triple onda, según
sea el caso, o bien incorporar un perfil o riel inferior.
La
pieza de conexión entre los sistemas deberá
tener un diseño que permita verificar la capacidad
en tracción de al menos el sistema de menor resistencia.
A
continuación se señalan otros aspectos de
especial importancia para el diseño de transiciones
y conexiones:
-
El empalme o conexión entre una barrera de aproximación
y una barrera de puente debe ser tan fuerte como la barrera
de aproximación, de manera que en condiciones de
impacto la conexión no colapse. Generalmente es
recomendable realizar el anclaje mediante la conexión
con pernos pasados, cuyo número y características
deberán estar en correspondencia con la necesidad
de asegurar el funcionamiento del sistema.
-
La unión estructural entre barreras debe ser diseñada
para minimizar la probabilidad de enganchamiento de un
vehículo fuera de control, incluyendo los que se
dirijan en sentido contrario del tráfico, en una
vía bidireccional.
-
Un sistema semirígido o una combinación
normal de postes y vigas fuertes puede utilizarse en transiciones
a barreras de puentes rígidas u otros obstáculos
que pudieran resultar riesgosos. Estos sistemas generalmente
deben contar con bloques separadores, a menos que la viga
tenga el ancho suficiente para prevenir o reducir el enganchamiento
a un nivel aceptable.
-
Los separadores o la viga podrían ser insuficientes
para prevenir el potencial enganchamiento del extremo
superior de la barrera de un puente. En algunos diseños
es recomendable utilizar un riel inferior, que puede ser
una viga de sección W, para dar rigidez
al sistema e impedir la penetración del vehículo
entre los postes. La viga inferior, producto de su baja
altura, no requerirá de bloques separadores.
-
En el punto 11.6 del presente Instructivo, se incluyen
algunos diseños tipo de transiciones y conexiones
entre sistemas de distinta rigidez. Estos diseños
abordan las situaciones de mayor ocurrencia que encontrará
el proyectista cuando deba resolver transiciones entre
dispositivos de contención.
11.4.6.
Disposición de Terminales
Los
terminales de una barrera casi siempre constituyen un punto
de eventual peligro para los usuarios y es un tema que ha
sido analizado y estudiado extensamente en los países
de avanzada en seguridad vial.
En
los siguientes puntos se entregan recomendaciones respecto
a la disposición de estos terminales, las cuales
recogen los principales criterios de diseño que hoy
se manejan en estos países.
11.4.6.1.
Terminales de Barreras Metálicas
Los
terminales de barreras metálicas además de
tener como objetivo proveer un adecuado diseño para
causar los menores inconvenientes ante un impacto, deben
también proveer el anclaje necesario para asegurar
la suficiencia estructural del resto de la barrera.
En
lo que sigue, se entregan tres disposiciones de terminales
de barrera, que representan los casos más corrientes
que debe utilizar el proyectista en sus diseños.
Estas disposiciones muestran solo las características
geométricas del emplazamiento, no entregando los
detalles estructurales del terminal en si, ya que estos
deben ser materia del diseño particular de cada caso,
en función de la resistencia en tracción que
debe tomar el anclaje, lo cual dependerá fundamentalmente
de las características del resto de la barrera y
las condiciones del suelo de fundación. No obstante
lo anterior, en el punto 11.6 del presente documento, se
incluyen algunos esquemas con configuraciones tipo de terminales
de barrera doble onda, para condiciones normales de fundación
(ver condiciones mínimas en punto 11.4.9.1).
-
Terminal empotrado en corte
Este
terminal es el más recomendado, ya que no expone
ninguna pieza frontal al tránsito y mantiene, en
general, la altura de la barrera hasta llegar a su extremo.
Se debe tener el cuidado de no exceder la altura máxima
de la barrera, más su tolerancia, cuando esta pase
por una eventual cuneta al pie del corte.
El
empotramiento en el talud debe garantizar que no existan
protuberancias que puedan enganchar a un vehículo
que impacte esa zona y el anclaje del terminal debe tener
similar resistencia en tracción que el resto de la
barrera.
-
Terminal abatido y enterrado
Se
consideran dos configuraciones de terminales abatidos y
enterrados, el terminal abatido normal y el terminal abatido
corto. El primero debe disponerse en calzadas bidireccionales,
en ambos extremos y en calzadas unidireccionales, en el
extremo que enfrenta al tránsito. El abatido corto
debe emplazarse en el extremo de salida, según el
sentido de tránsito, en calzadas unidireccionales.
Ambas
configuraciones deben tener un anclaje con la resistencia
en tracción del resto de la barrera.

Nota:
El terminal se dispondrá con esviaje solo en caso de
existir disponibilidad de espacio para materializarlo.
-
Terminal atenuador de impacto
Este
terminal comercial se debe disponer de acuerdo lo señale
el fabricante. En general, tiene una longitud de 12 m, su
emplazamiento es paralelo a la calzada y las características
de su sustentación incluye los requisitos necesarios
para el anclaje del resto de la barrera.
11.4.6.2.
Terminales de barreras de hormigón
Para
el caso de terminales de barrera de hormigón también
se distinguen tres tipos característicos y cuya geometría
debe cumplir con lo siguiente:
-
Terminal empotrado en corte

-
Terminal abatido
La
disposición de estos terminales se hará siguiendo
el mismo criterio señalado para terminales abatidos
en barreras metálicas.
ABATIMIENTO
NORMAL

Nota: El terminal se dispondrá con esviaje sólo
en caso de existir disponibilidad de espacio para materializarlo
ABATIMIENTO CORTO
-
Terminal comercial
Este
tipo de terminales han sido desarrollados en base al principio
de disipación gradual de la energía cinética.
El
más conocido es el Terminal de Módulo de Extensión
de Impacto Dinámico ADIEM II, que consiste en una
serie de diez módulos de hormigón liviano,
reforzado con malla de alambre e impermeabilizados.
La
disposición en terreno de este tipo de terminales
deberá ajustarse estrictamente a las normas del fabricante,
lo cual deberá conocer el proyectista antes de considerarlos
en su diseño.
Es
importante destacar que también se podrá usar
como terminal de barrera de hormigón, un terminal
del tipo atenuador de impacto para barreras metálicas.
En estos casos se deberá proveer una adecuada transición
y la correspondiente pieza de conexión entre ambos
elementos.
11.4.7.
Disposición de Amortiguadores de Impacto
La
disposición o ubicación donde deben ser instalados
los amortiguadores de impacto tiene directa relación
con la elección del tipo de dispositivo. Por ejemplo,
si existe espacio suficiente para la instalación
es posible que convenga elegir un amortiguador conformado
por tambores plásticos rellenos con arena, en cambio,
si la disponibilidad de espacio es reducida, no quedará
más alternativa que disponer de un amortiguador esbelto,
del tipo telescópico.
11.4.7.1.
Emplazamiento de Amortiguadores Sin Capacidad de Redireccionamiento
Tambores de Plástico Con Arena
Puede
haber un gran número de configuraciones de estos
sistemas, por lo cual su emplazamiento variará en
relación a ello. Las distintas opciones incluyen
el numero de tambores, la configuración del grupo,
el peso de la arena en cada línea de la serie y el
tamaño del tambor. Cada sistema requiere un diseño
apropiado para las condiciones específicas del sitio.
Los proveedores han desarrollado series estandarizadas cumpliendo
con los requerimientos del sistema, como son peso del vehículo,
velocidad de impacto, máxima desaceleración
del vehículo; además de forma y tamaño
del obstáculo. En las láminas 11.4.7.1.a y
11.4.7.1.b se muestran algunas configuraciones típicas
de este tipo de dispositivo y en la lámina 11.4.7.1.c
se indican recomendaciones de emplazamiento en las situaciones
de mayor ocurrencia en las carreteras.
Los
amortiguadores de impacto de tambores de plástico
con arena son dispositivos sin capacidad de redireccionamiento,
por esta razón, es importante posicionar cuidadosamente
los tambores posteriores. Si el sistema no ha sido diseñado
apropiadamente, los impactos en los tambores posteriores
de estos dispositivos pueden ocasionar el enganchamiento
en la esquina del obstáculo rígido. Por esto,
se recomienda que los módulos exteriores, en las
últimas tres líneas posteriores, traslapen
en su ancho al objeto fijo del cual se quiere defender,
por lo menos en 760 mm, de manera de reducir la severidad
de los impactos en estas esquinas (ver la figura 11.4.7.1).
De contar con espacio suficiente, se puede agregar una línea
longitudinal adicional de módulos más livianos
para mejorar el diseño.
Figura
11.4.7.1. Emplazamiento de las últimas tres líneas
posteriores de tambores con arena.
| Nº
Lámina |
Descripción |
| |
EJEMPLO
CONFIGURACIONES TIPICAS CON TAMBORES DE ARENA |
| |
EJEMPLO
CONFIGURACIONES TIPICAS CON TAMBORES DE ARENA |
| |
RECOMENDACIONES
GENERALES PARA EL EMPLAZAMIENTO DE TAMBORES DE ARENA |
11.4.7.2.
Emplazamiento de Amortiguadores Con Capacidad de Redireccionamiento
Sistema Telescopico
En
la lámina 11.4.7.2 se entregan las dimensiones del
área que se debe disponer para la instalación
de amortiguadores de impacto del tipo redireccionables.
Aunque muestra el espacio necesario para una bifurcación,
sus requerimientos se pueden aplicar para cualquier objeto
que pueda requerir protección.
Las
dimensiones listadas en la columna preferida,
deben ser consideradas como óptimas, porque aseguran
mejor que los dispositivos puedan funcionar correctamente
y dan suficiente espacio para su eventual mantenimiento.
Las
condiciones sin restricciones representan las
dimensiones mínimas para una función adecuada
de un amortiguador de impacto. En aquellos sitios donde
se pueda demostrar que lograr las dimensiones sin
restricciones aumenta demasiado los costos, se puede
usar las dimensiones mínimas con restricciones.
En este último caso, se debería reconocer
que en algunos impactos el amortiguador podrá no
responder adecuadamente y el mantenimiento requerirá
cerrar transitoriamente pistas adyacentes.
De
no contar con el espacio de reserva indicado, se debe hacer
lo posible para modificar el diseño del proyecto
para obtener el espacio requerido.
La
información entregada en la tabla que se incluye
en la lámina es genérica y podría dejar
fuera de consideración a algunos sistemas. Se recomienda
que el diseñador elija entre varias opciones de amortiguadores
de impacto disponibles, además de conocer los requerimientos
de espacio necesario entregado por el proveedor. El diseñador
debe tener claro que las condiciones del lugar de emplazamiento
a veces puede ser preponderante al momento de elegir el
dispositivo.
| Nº
Lámina |
Descripción |
| |
DISPOSICION
GENERAL DEL AREA NECESARIA PARA LA INSTALACION DE UN AMORTIGUADOR
DE IMPACTO |
11.4.8.
Tratamiento de Situaciones Especiales
Dentro
de las características que se pueden encontrar en
los caminos existen algunas situaciones especiales que,
en general, son complejas de abordar cuando es necesario
la instalación de un elemento de contención.
En
los siguientes puntos se entregan algunas recomendaciones
para el tratamiento de las situaciones de mayor ocurrencia
dentro de las rutas del país y que tienen que ver
principalmente con las interrupciones de las barreras.
11.4.8.1.
Interrupciones de Medianas por Pasos de Emergencia
En
general, estos pasos deberán tener una longitud mínima
de 20 m y se dispondrán, normalmente, con una frecuencia
entre 5 y 10 Km, siempre sobre tramos rectos.
El
paso deberá controlarse mediante barreras desmontables
de simple y rápida remoción. Para esto se
recomienda un diseño que considere dos etapas de
operación, la primera que permita un desmonte inmediato
de un tramo para el paso de un vehículo de emergencia
(bastaría con 4 m de longitud en esta condición)
y la segunda, la remoción del resto de la barrera
en un tiempo prudente, de manera de dejar habilitado el
paso completo.
Para
materializar este tipo de barreras desmontables se recomienda
el uso de pernos con tuercas de mariposa y postes colocados
en vainas empotradas en el suelo de fundación.
11.4.8.2.
Interrupciones por Pasos Peatonales
Cuando
se quiera habilitar un paso peatonal en una zona que requiera
de barreras se recomienda un tratamiento en base al traslape
o solape de dos tramos independientes estructuralmente.
Los
terminales de estas barreras pueden ser abatidos, pero deben
proveer el anclaje necesario para la suficiencia estructural
del resto del sistema.
En
el caso de barreras laterales se debe aplicar la siguiente
configuración:

En
el caso de medianas con barrera doble se debe aplicar la
siguiente configuración:

En
las dos configuraciones anteriores se recomienda, para otorgar
una mayor protección al peatón, que las barreras
susceptibles de ser impactadas en la zona de paso indicada
con ancho mínimo 0,7 m, tengan una deflexión
nula. Para lograr esto se puede considerar la instalación
de barreras rígidas en esa zona, cuidando de efectuar
las transiciones y conexiones correspondientes con las barreras
de aproximación al paso peatonal.
11.4.8.3.
Interrupciones de Medianas por Intersecciones
El
tratamiento de las interrupciones de barrera de medianas
por intersecciones es uno de los casos más conflictivos
de solucionar, ya que siempre queda un flanco débil
en los extremos y también, la misma interrupción,
genera una zona sin protección, que puede permitir
el paso de un vehículo fuera de control desde una
calzada a otra.
La
siguiente configuración, si bien no es perfecta en
atención a lo dicho en el párrafo anterior,
presenta una agresividad menor de los extremos expuestos
al tránsito.

11.4.9.
Fundación de Barreras
Las
características del suelo o superficie de fundación
es uno de los aspectos importantes que se deben tener en
consideración en el emplazamiento de elementos de
contención. Un dispositivo puede tener por si solo
una resistencia o suficiencia estructural acorde con los
objetivos que se buscan, pero su comportamiento será
insatisfactorio si no cuenta con una fundación adecuada.
A
continuación se describen algunas recomendaciones
importantes que debe considerar el proyectista cuando especifique
las condiciones que debe tener la fundación de los
elementos de contención.
11.4.9.1.
Barreras Metálicas
-
Fundación en terreno natural o terraplén
En
beneficio de la rapidez y menor costo de instalación
se recomienda la fundación de postes mediante hincado
en el terreno natural o terraplén.
Para
ello, el suelo de fundación debe tener en toda la
profundidad de hincado una compactación que alcance
como mínimo el 95% de la D.M.C.S. medida según
LNV 95 y un CBR ³10% determinado según LNV 92
y medido al 95% de la D.M.C.S.
En
los sectores de terraplén se recomienda tener al
menos la siguiente situación de perfil transversal,
la cual deberá ser verificada, además, atendiendo
la necesidad de espacio para la deflexión de la barrera
(ver 11.4.3.4).
e
debe considerar un sobre ancho de compactación (s.a.c.)
mínimo de 0.8 m, debiendo quedar la cara exterior
del poste a 0.3 m del borde de la berma y a 0.5 m mínimo
del borde del terraplén. Las condiciones de compactación
y CBR deben ser verificables (mediante ensayos) al menos
en estos primeros 0.3 m de s.a.c.
Cuando
existan situaciones especiales que no provean el sobreancho
de compactación mínimo indicado, el proyectista
deberá evaluar una alternativa que satisfaga una
resistencia adecuada del suelo de respaldo, junto con asegurar
la concordancia entre espacio disponible y deflexión
de la barrera. Una alternativa podrá ser aumentar
la profundidad de hincamiento y disminuir el espaciamiento
entre postes.
Si
por cualquier motivo (suelos de menor capacidad de soporte,
etc.) no es posible materializar adecuadamente el hincado,
existe una segunda alternativa para la fundación
de los postes, como es el sistema de dado o poyo de hormigón.
En estos casos se recomienda que el dado de fundación
sea de hormigón grado H-20, tenga una sección
mínima de 0.3 x 0.3 m y una profundidad igual a la
longitud de empotramiento del poste indicada por el fabricante,
incrementada en 0.10 m.
La
fabricación de estos dados de hormigón debe
efectuarse directamente en sitio, luego de que los postes
están colocados y perfectamente alineados dentro
de zanjas preexcavadas, de las mismas dimensiones que el
dado.
-
Fundación sobre estructuras
En
los casos que la barrera debe emplazarse sobre estructuras,
se el recomienda el siguiente procedimiento:
1.
Analizar la suficiencia estructural del puente o estructura,
de manera de verificar si es posible emplazar la barrera.
2.
Diseñar el sistema de sujeción de los postes
de acuerdo a las características de la estructura.
En
general se sugiere la utilización de 4 pernos solidarios
a la estructura, con el objeto de afianzar un poste con
pie formado por una pletina soldada, provista de cuatro
perforaciones. La resistencia de este tipo de fundación
deberá corresponder a la indicada por el fabricante
de la barrera,
recomendándose
que la parte solidaria a la estructura se diseñe
con un factor de seguridad adicional, para en lo posible
evitar que sufra daño ante una colisión y
tenga que ser reemplazada, lo que seguramente acarrearía
un elevado costo y una nueva intervención a la estructura.
En
estructuras existentes, si la losa tiene un espesor superior
a 0.25 m, se preferirá efectuar perforaciones parciales
en la losa (en aproximadamente 0.20 m de profundidad) y
luego colocar los pernos, adheriéndolos al hormigón
existente mediante un mortero epóxico u otro producto
ad-hoc. En caso de losas menores a 0.25 m, se recomienda
efectuar las perforaciones en todo espesor y colocar pernos
pasados, adheridos a una contrapletina ubicada en la parte
inferior de la losa.
En
estructuras nuevas, se preferirá soldar los pernos
a la armadura y luego hormigonar o bien, colocar pernos
con patas para mejorar la adherencia.
11.4.9.2.
Barreras de Hormigón
-
Fundación sobre terreno natural, bases granulares o
pavimentos
En
general, las barreras de hormigón irán simplemente
apoyadas sobre una superficie convenientemente nivelada
y compactada. El peso propio y la unión entre los
segmentos proporcionará la resistencia suficiente
a deslizamientos no esperados.
En
caso de querer asegurar un desplazamiento lateral nulo,
se podrá proporcionar un anclaje a la superficie
de fundación mediante pernos especiales, espárragos
afianzados al terreno de fundación o simplemente
mediante la ejecución de una zanja en el terreno,
del ancho de la barrera y una profundidad de 0.05 m, de
manera de que esta quede confinada en su base. Esta última
alternativa requiere del estudio de una solución
especial para el drenaje lateral del camino.
-
Fundación sobre estructuras
Al
igual que para el caso de barreras metálicas, se
deberá estudiar en primer lugar la suficiencia estructural
del puente, considerando la situación de cargas que
proporcionará la barrera.
Si
la estructura verifica esta condición, el procedimiento
en general es el siguiente:
En
puentes existentes se recomienda demoler parcialmente la
losa, solapar las armaduras de la barrera y puente y, luego,
hormigonar.
En
puentes nuevos, las acciones son las mismas, solo que en
este caso no corresponde la demolición parcial de
la estructura.
11.5.
SISTEMAS CLASIFICADOS
En
este punto se entrega una lista con los sistemas de contención
que, de acuerdo a los antecedentes disponibles, cumplen
con los requisitos mínimos definidos para la clasificación
chilena.
Los
elementos incluidos contemplan barreras de seguridad, terminales
de barreras comerciales y amortiguadores de impacto y, fundamentalmente,
corresponden a diseños de la AASHTO y del Catálogo
de Sistemas de Contención español, ensayados
en EE.UU. y Europa, respectivamente.
La
lista que se entrega está abierta a la incorporación
de otros sistemas, cuyo nivel de contención esté
certificado por ensayos de impacto real. La Dirección
de Vialidad, con los antecedentes pertinentes, clasificará
cada elemento de acuerdo a los requisitos mínimos
definidos en el punto 11.2 del presente documento.
TABLA
11.5.1.a Barreras para Puentes y Viaductos
| Código
Instructivo |
Descripción
de la Barrera |
Referencia |
Origen |
Ensayo
de Impacto |
Deflexión
Típica o Esperada |
Clasificación
Chilena |
| Angulo
()º |
Masa
(kg) |
Velocidad
(km/h) |
Energía
Cinética Asociada (KN-m) |
BCH1
(m) |
BCH2
(m) |
BCH3
(m) |
BCH4
(m) |
BCH5
(m) |
| BP
3.1 |
Hormigón
in situ tipo "F", h=810 mm. |
SBC04b |
AASHTO |
14.8 |
8172 |
83.8 |
144 |
0 |
0 |
0 |
- |
- |
BCH3 |
| BP
4.1 |
Hormigón
in situ tipo "F", h=1070 mm. |
SBC04c |
AASHTO |
14 |
22700 |
84 |
362 |
0 |
0 |
0 |
0 |
- |
BCH4 |
| BP
4.2 |
Hormigón
in situ muro recto, h = 1070 mm. |
SBC01c |
AASHTO |
16.2 |
22723 |
82.7 |
467 |
0 |
0 |
0 |
0 |
- |
BCH4 |
| BP
4.3 |
Metálica
doble onda con baranda. |
PMA2/12a |
España |
20 |
13000 |
70 |
287 |
0 |
0 |
0.25 |
0.5 |
- |
BCH4 |
| BP
5.1 |
Hormigón
prefabricado con baranda. |
PX
6/1-15a |
España |
20 |
38000 |
65 |
725 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
BCH5 |
| BP
5.2 |
Hormigón
prefabricado tipo NJ" |
PH
PJ6/1-10a |
España |
20 |
38000 |
65 |
725 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
BCH5 |
| BP
5.3 |
Hormigón
in situ tipo NJ |
PH
EJ6/1-8a |
España |
20 |
38000 |
65 |
725 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
BCH5 |
TABLA
11.5.1.b Barreras Laterales
| Código
Instructivo |
Descripción
de la Barrera |
Referencia |
Origen |
Ensayo
de Impacto |
Deflexión
Típica o Esperada |
Clasificación
Chilena |
| Angulo
()º |
Masa
(kg) |
Velocidad
(km/h) |
Energía
Cinética Asociada (KN-m) |
BCH1
(m) |
BCH2
(m) |
BCH3
(m) |
BCH4
(m) |
BCH5
(m) |
| BL
1.1 |
Metálica
doble onda simple, poste débil. |
BMSRA
4/100a |
España |
20 |
1500 |
80 |
43 |
2.0 |
- |
- |
- |
- |
BCH1 |
| BL
1.2 |
Acero
revestido en madera. |
S/R |
AASHTO |
25 |
2000 |
81 |
90 |
1.0 |
- |
- |
-- |
|
BCH1 |
| BL
1.3 |
Metálica
doble onda simple, separador perfil U, poste U120. |
DOSSU2/U120 |
Chile |
- |
- |
- |
- |
1.0
(1) |
- |
- |
- |
- |
BCH1
(2) |
| BL
2.1 |
Metálica
doble onda simple con separador europeo, poste fuerte.
|
BMSNA
2/120a |
España |
20 |
1500 |
110 |
82 |
0.75 |
1.0 |
- |
- |
- |
BCH2 |
| BL
2.2 |
Metálica
doble onda simple con separador, poste fuerte. |
SGR04a |
AASHTO |
21 |
2100 |
95 |
94 |
0.75 |
1.0 |
- |
- |
- |
BCH2 |
| BL
2.3 |
Metálica
doble onda simple, poste débil. |
SGR02 |
AASHTO |
25 |
2000 |
95 |
124 |
1.5 |
2.0 |
- |
- |
- |
BCH2 |
| BL
2.4 |
Metálica
doble onda simple, separador europeo, poste C100, perfil
inferior. |
DOSSE2/C100/PI |
Chile |
- |
- |
- |
- |
0.75 |
1.0
(1) |
- |
- |
- |
BCH2
(2) |
| BL
2.5 |
Metálica
doble onda simple, separador europeo, poste C120 |
DOSSE2/C120 |
Chile |
- |
- |
- |
- |
0.75 |
1.0
(1) |
- |
- |
- |
BCH2
(2) |
| BL
2.6 |
Metálica
doble onda simple, separador europeo, poste C120 especial |
DOSSE2/C120E |
Chile
NCh 2032 |
- |
- |
- |
- |
0.75 |
1.0
(1) |
- |
- |
- |
BCH2
(2) |
| BL
2.7 |
Acero
revestido en madera, poste c/4 m. |
T18
4M |
Francia |
20 |
1500 |
110 |
82 |
2.0 |
2.5 |
- |
- |
- |
BCH2 |
| BL
2.8 |
Acero
revestido en madera, postes cada 2 m |
T18
4MS2 |
Francia |
20 |
1500 |
110 |
82 |
1.0 |
1.5 |
- |
- |
- |
BCH2 |
| BL
2.9 |
Cable
de acero cuádruple, postes c/2.4 m. |
BRIFEN |
UK |
26 |
1999 |
99.4 |
127 |
1.2 |
2.4 |
- |
- |
- |
BCH2 |
| Código
Instructivo |
Descripción
de la Barrera |
Referencia |
Origen |
Ensayo
de Impacto |
Deflexión
Típica o Esperada |
Clasificación
Chilena |
| Angulo
()º |
Masa
(kg) |
Velocidad
(km/h) |
Energía
Cinética Asociada (KN-m) |
BCH1
(m) |
BCH2
(m) |
BCH3
(m) |
BCH4
(m) |
BCH5
(m) |
| BL
3.1 |
Metálica
triple onda simple con separador modificado, poste fuerte. |
SGR09b |
AASHTO |
15 |
9100 |
90 |
190 |
0.25 |
0.50 |
1.00 |
- |
- |
BCH3 |
| BL
4.1 |
Metálica
triple onda simple con separador europeo, poste fuerte. |
SGR13 |
AASHTO |
20 |
13000 |
70 |
287 |
0.0 |
0.25 |
0.75 |
1.00 |
- |
BCH4 |
| BL
4.2 |
Hormigón
in situ, perfil F, h = 800 mm. |
BHSEF0/0a |
España |
20 |
13000 |
70 |
287 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.25 |
- |
BCH4 |
| BL
4.3 |
Hormigón
in situ, perfil NJ, h = 800 mm. |
BHSEJ0/0a |
España |
20 |
13000 |
70 |
287 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.25 |
- |
BCH4 |
| BL
4.4 |
Hormigón
prefabricado, perfil NJ, h=800 mm. |
BHSPJ
3/1a |
España |
20 |
13000 |
70 |
287 |
0.0 |
0.0 |
0.25 |
0.50 |
- |
BCH4 |
| BL
4.5 |
Metálica
simple con dos vigas doble onda encontradas, separador
oval, poste fuerte |
BMSNB
2/120a |
España |
20 |
13000 |
70 |
287 |
0.0 |
0.25 |
0.50 |
0.75 |
- |
BCH4 |
| BL
4.6 |
Metálica
simple con dos vigas doble onda, poste fuerte. |
BMSNC
2/120a |
España |
20 |
13000 |
70 |
287 |
0.0 |
0.25 |
0.50 |
0.75 |
- |
BCH4 |
| BL
4.7 |
Metálica
triple onda simple con separador europeo corto, poste
fuerte. |
BMSNA
2/120c |
España |
20 |
13000 |
70 |
287 |
0.0 |
0.25 |
0.50 |
0.75 |
- |
BCH4 |
(1)
Deflexión esperada ante un impacto de las características
asociadas a la clasificación provisoria de la barrera.
(2)
Clasificación provisoria hasta contar con la certificación
de ensayos correspondientes.
TABLA
11.5.1.c Barreras Centrales
| Código
Instructivo |
Descripción
de la Barrera |
Referencia |
Origen |
Ensayo
de Impacto |
Deflexión
Típica o Esperada |
Clasificación
Chilena |
| Angulo
()º |
Masa
(kg) |
Velocidad
(km/h) |
Energía
Cinética Asociada (KN-m) |
BCH1
(m) |
BCH2
(m) |
BCH3
(m) |
BCH4
(m) |
BCH5
(m) |
| BC
1.1 |
Metálica
doble onda doble, sin separador, poste Z c/4 m. |
DODSS
4/Z |
Chile |
- |
- |
- |
- |
1.0
(1) |
- |
- |
- |
- |
BCH1
(2) |
| BC
1.2 |
Metálica
doble onda doble, separador perfil U, poste U120 c/4
m. |
DODSU4/U120 |
Chile |
- |
- |
- |
- |
1.0
(1) |
- |
- |
- |
- |
BCH1
(2) |
| BC
2.1.a |
Cable
de acero triple, poste c/5 m. |
SGR01a |
AASHTO |
26 |
1999 |
99.4 |
127 |
2.0 |
2.5 |
- |
- |
- |
BCH2 |
| BC
2.1.b |
Cable
de acero cuádruple, postes c/2.4 m. |
BRIFEN |
UK |
26 |
1999 |
99.4 |
127 |
1.2 |
2.4 |
- |
- |
- |
BCH2 |
| BC
2.2 |
Metálica doble onda doble, poste débil |
BMDRA
2/100a |
España |
20 |
1500 |
110 |
82 |
1.0 |
1.5 |
- |
- |
- |
BCH2 |
| BC
2.3 |
Metálica
doble onda doble con separador, poste fuerte |
SGM04a |
AASHTO |
21 |
2100 |
95 |
94 |
0.5 |
0.75 |
- |
- |
- |
BCH2 |
| BC
2.4 |
Metálica
doble onda doble, poste débil |
SGM02 |
AASHTO |
25 |
2000 |
95 |
124 |
1.0 |
1.5 |
- |
- |
- |
BCH2 |
| BC
2.5 |
Metálica
doble onda doble, separador europeo, poste C100 c/2
m, perfil inferior |
DODSE2/C100/PI |
Chile
|
- |
- |
- |
- |
0.5 |
0.75
(1) |
- |
- |
- |
BCH2
(2) |
| BC
2.6 |
Metálica
doble onda doble, separador perfil U, poste U120 c/2
m. |
DODSU2/U120 |
Chile
|
- |
- |
- |
- |
0.75 |
1.0
(1) |
- |
- |
- |
BCH2
(2) |
| BC
2.7 |
Metálica
doble onda doble, separador europeo, poste Nch 2032
c/2 m. |
DODSE2/C120E |
Chile
NCh 2032 |
- |
- |
- |
- |
0.5 |
0.75
(1) |
- |
- |
- |
BCH2
(2) |
| BC
2.8 |
Metálica
doble onda doble, separador europeo, poste C100 c/4
m. |
BMDNA4/100a |
España |
20 |
1500 |
110 |
82 |
1.0 |
1.5 |
- |
- |
- |
BCH2 |
| BC
3.1 |
Hormigón
tipo "F", h = 810 mm |
SGM10a |
AASHTO |
14.8 |
8172 |
83.3 |
143 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
- |
- |
BCH3 |
| Código
Instructivo |
Descripción
de la Barrera |
Referencia |
Origen |
Ensayo
de Impacto |
Deflexión
Típica o Esperada |
Clasificación
Chilena |
| Angulo
()º |
Masa
(kg) |
Velocidad
(km/h) |
Energía
Cinética Asociada (KN-m) |
BCH1
(m) |
BCH2
(m) |
BCH3
(m) |
BCH4
(m) |
BCH5
(m) |
| BC
4.1 |
Metálica
triple onda doble separador modificado, poste fuerte |
SGM09b |
AASHTO |
15 |
18000 |
80 |
298 |
0.0 |
0.25 |
0.75 |
1.0 |
- |
BCH4 |
| BC
4.2 |
Hormigón
tipo "F" prefabricada, h = 810 mm |
BHDPF
3/1a |
España |
20 |
13000 |
70 |
287 |
0.0 |
0.0 |
0.25 |
0.25 |
- |
BCH4 |
| BC
4.3 |
Metálica
doble onda doble con separador europeo, poste c/2 m. |
BMDNA
2/100a |
España |
20 |
13000 |
70 |
287 |
0.75 |
1.0 |
1.5 |
2.0 |
- |
BCH4 |
| BC
4.4 |
Metálica
triple onda doble con separador europeo largo, poste
fuerte |
BMDNA
1/120a |
España |
20 |
13000 |
70 |
287 |
0.0 |
0.25 |
0.75 |
1.0 |
- |
BCH4 |
| BC
4.5 |
Metálica
triple onda doble con separador europeo corto, poste
fuerte |
BMDNA
1/120b |
España |
20 |
13000 |
70 |
287 |
0.0 |
0.25 |
0.75 |
1.0 |
- |
BCH4 |
| BC
5.1 |
Hormigón
tipo "NJ" prefabricada, h = 1000 mm |
BHDPJ
6/0a |
España |
20 |
38000 |
65 |
725 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.25 |
BCH5 |
(3)
Deflexión esperada ante un impacto de las características
asociadas a la clasificación provisoria de la barrera.
(4)
Clasificación provisoria hasta contar con la certificación
de ensayos correspondientes.
TABLA
11.5.2 Terminales Comerciales
| Código
Instructivo |
Denominación |
Nivel |
Clasificación
Chilena |
| Rep.
350 |
EN
1317 (1) |
| TC
3.1 |
ET
2000 PLUS |
TL
3 |
- |
TCH
3 |
| TC
3.2 |
SKT
350 |
TL
3 |
- |
TCH
3 |
| TC
3.3 |
ABC |
TL
3 |
P4 |
TCH
3 |
| TC
3.4 |
ADIEM
II |
TL
3 |
- |
TCH
3 |
(1)
Normativa en revisión, pr EN 1317 4
TABLA 11.5.3 Amortiguadores de Impacto
| Código
Instructivo |
Denominación |
Nivel |
Clasificación
Chilena |
| Rep.
350 |
EN
- 1317 |
| A
I 1.1 |
Energite
III (1) |
TL
2 |
- |
ACH
1 |
| A
I 2.1 |
TL
3 |
- |
ACH
2 |
| A
I 1.2 |
ABSORB
350 |
TL
2 |
- |
ACH
1 |
| A
I 2.2 |
TL
3 |
- |
ACH
2 |
| A
I 3.1 |
GREAT |
- |
Level
80 |
ACH
3 |
| A
I 4.1 |
- |
Level
100 |
ACH
4 |
| A
I 3.2 |
QUADGUARD |
TL
2 |
- |
ACH
3 |
| A
I 4.2 |
TL
3 |
- |
ACH
4 |
| A
I 3.3 |
LMA |
TL
2 |
- |
ACH
3 |
| A
I 4.3 |
TL
3 |
- |
ACH
4 |
| A
I 3.4 |
REACT
350 |
TL
2 |
- |
ACH
3 |
| A
I 4.4 |
TL
3 |
- |
ACH
4 |
| A
I 3.5 |
TRACC |
TL
2 |
- |
ACH
3 |
| A
I 4.5 |
TL
3 |
- |
ACH
4 |
| A
I 5.1 |
TMA |
TL
2 |
- |
ACH
5 |
| A
I 6.1 |
TL
3 |
- |
ACH
6 |
(1):
Dependiendo de la configuración de tambores cumple
nivel TL2 o TL 3
11.6
LAMINAS DE SISTEMAS CLASIFICADOS

|